Durante el gobierno de Ricardo Lagos se prometió la instalación de infraestructura para trenes eléctricos entre Santiago y Puerto Montt. Dicho proyecto aún no ha sido finalizado y en el caso de tramos como La Araucanía, los trabajos llevan detenidos más de 10 años.

La estructura actual está bastante desgastada. En esa línea, los materiales se han deteriorado sin mantención y muchos de ellos han sido robados. 

El gobierno informó que el proyecto se reanudaría y para estos efectos se decidió la compra de tres trenes chinos a diésel para cubrir el tramo entre Temuco y Victoria. Estas máquinas contaminan más que los vehículos eléctricos que se adquirieron para el Biotrén de Concepción.

Desde la Seremi de Transportes en La Araucanía, Luis Calderón justificó la decisión del gobierno, informando que es la única alternativa posible, ya que es inviable electrificar un tramo de tan sólo 65 kilómetros.

En tanto, Nelsón Hernández, gerente general de Ferrocarriles del Sur del grupo EFE, sostuvo que a pesar que los trenes funcionan con diésel, su tecnología cumple con el estándar internacional de emisiones y contaminación.