El arquero de la Universidad de Chile Johnny Herrera se sinceró sobre distintos temas políticos. El futbolista comentó que durante las últimas elecciones presidenciales en el país su apoyó se dividió entre dos candidatos: el ultraderechista José Antonio Kast y la abanderada del Frente Amplio, Beatriz Sánchez.

“Seguí muchas ideas de (José Antonio) Kast durante la campaña presidencial”, contó. “Pero también tuve muccha cercanía con el Frente Amplio. ¿Cómo se llamaba la candidata? (…) la Sánchez. Y no es que no me moje el poto, pero es la realidad, tuve afinidades con ellos“, agregó.

Sobre su cercanía a la periodista contó que “la familia de ella es más bullanguera que la mierda. De hecho siempre me llamaba la atención que en sus discursos y fotos de comando, que supuestamente son instancias formales, uno de sus hijos salía haciendo la U con los dedos”.

Sobre su tendencia política, explicó que no es “de ningún lado en particular, solo avalo las buenas ideas. Todos queremos un futuro perfecto, como muchas veces el socialista pretende: educación gratis, salud gratis, todo gratis. Pero no es así, po’. Cualquiera que tenga un poquito de noción de cómo funciona el país, se da cuenta que es una utopía llevar eso a la práctica”.

Herrera reconoce que la política no es su mundo y que “no se ve” trabajando en ella. Es más, contó a The Clinic que rechazó la invitación de un diputado de apellido Monckeberg a trabajar junto a él. 

En relación a la dictadura, dice que no puede opinar porque no la vivió. “Yo no estoy ni por A ni por B. A mí se me ha cargado hacia la derecha muchas veces, pero tampoco es así. Objetivamente, avalo a la gente que hace bien las cosas y me molesta el resentimiento social. A la izquierda siempre la he encontrado un poco resentida, porque saca heridas del pasado (…) Encuentro que nuestra sociedad debiera ser más de perdón que de resentimiento”, argumentó.