La Estación Central desde hace décadas es conocida como la puerta de entrada a la ciudad, sin embargo, la Estación Central es más que una estructura monumental ferroviaria; pasa a ser también el nombre que adoptó el entonces conocido sector de Chuchunco (en mapudungun: Chuchun-co, “Donde se perdió el agua”) y logra constituirse hoy como una comuna central y a la vez la puerta de entrada al sector poniente de Santiago y su periferia.

Como pobladores de este territorio, en donde probablemente muchos de nosotros somos herederos de la historia de nuestros padres y abuelos quienes fundaron históricas poblaciones como Los Nogales, La Francisco Zelada, La Palma, La Santiago, Villa Francia, Las Rejas entre otras, debemos empoderarnos para defender y decidir sobre el futuro de nuestros barrios.

Es que con el pasar de los años ninguna población de nuestra comuna deja de ser importante e histórica, y ante el abrupto avance inmobiliario de los últimos años, el valor de vivir en barrio históricos cobra mucho más valor.

El avance inmobiliario en Estación Central ha dejado al descubierto una nula voluntad de la autoridad municipal en planificar nuestra comuna para el buen vivir de sus pobladores. Muy por el contrario, ha dejado la comuna a merced de la especulación inmobiliaria y las grandes empresas que deterioran día a día lo que debería ser la vida de júbilo de nuestros patrimonio vivos de más valor, que son nuestros adultos mayores. Ellos son quienes han tenido que vivir de manera más cruda el cambio de las condiciones de vida de la comuna, quienes tienen que soportar el polvo entrando por sus ventanas debido a las excavaciones de construcciones aledañas, las calles y veredas atochadas de vehículos por donde antes caminaban libremente, la poca presión de agua potable para poder satisfacer necesidades básicas como una ducha en la mañana.

Entonces es correcto detenernos a pensar ¿Cuál es la Estación Central que queremos?, ¿Es acaso esta pregunta la que hemos escuchado por parte de las autoridades competentes o en cambio solo hemos escuchado falsas justificaciones por obras ya realizadas sin el apoyo de la comunidad?. Es tiempo de que las y los vecinos de Estación Central nos detengamos a pensar en la comuna que queremos dejarles a nuestros hijos, sobrinos o nietos. La administración actual ha realizado avances importantes en otras materias, pero también ha fragmentado profundamente la organización barrial, nos ha quebrado en las poblaciones generando conflictos entre vecinos, nos ha vuelto individualistas buscando beneficios propios a espaldas de nuestros vecinos, nos ha enseñado la lógica del sálvese quien pueda.

Nuestra sociedad hoy es distinta a la de 20 años atrás, y la gestión municipal debe adecuarse a los tiempos actuales en donde la población demanda una mayor probidad, transparencia, participación y ética a nuestras autoridades comunales. La gestión municipal de nuestra comuna debe abrirse a la participación y dejar atrás las prácticas clientelares del pasado. Estación Central debe pensarse y construirse con sus pobladores, con quienes día a día sufren por las malas decisiones administrativas o de competencias técnicas. El desafío que tenemos para los próximos 20 años es reconstruir nuestra comuna ya fragmentada socialmente y construir una comuna con altos estándares de vida, con bajos niveles de delincuencia, altos estándares de calidad educacional, altos índices de empleo de nuestros pobladores, alta transparencia en la gestión municipal y por sobre todo una alta participación de la comunidad en la toma de decisiones del ordenamiento territorial y futuro de nuestro territorio.

La estación central que queremos debe tener espacio para todos y todas sin distinción de tendencias o situación socio económica. La Estación Central que queremos debemos construirla todas y todos porque no hay fórmula perfecta si no la construimos juntos


Coordinador Revolución Democrática Estación Central Poblador de Estación Central.