El nuevo gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, no ha tenido problemas en mostrar su voluntad de aplicar violencia en las calles del Estado brasileño con el objetivo de disminuir la delincuencia.

Witzel, quien ganó la elección con el 60% de los votos y que recibió el hijo de uno de los hijos de Jair Bolsonaro, se hará cargo de un Estados más violentos de Brasil donde se registraron 6.749 asesinatos durante el 2017 según el Foro de Seguridad Pública.

Según consigna El País, el juez cree que las mafias de las favelas retrocederán a punta de balas y es por esto que ha llamado a la policía a matar a los delincuentes. “A un malhechor con un fusil lo frena otro fusil. No sirve de nada pedirle que lo deje en el suelo, porque va a disparar. El policía que fuera cuestionado, le va a defender la fiscalía”, sostuvo en un encuentro con las fuerzas de seguridad la semana pasada.

En la misma línea, el jueves Witzel volvió a insistir en sus posturas violentas en el diario Estadão donde declaró que “lo correcto es matar al delincuente. Y la policía va a hacer lo correcto. Apuntar a la cabeza y ¡fuego!