En la consulta participaron de forma voluntaria 77.812 personas, lo que representa un 15,6% del total de personas habilitadas para votar en las tres comunas que contemplo la consulta (498.000 Hb/SERVEL). Lo que pone a este ejercicio democrático, poco recurrente en nuestra democracia tutelada, entre los más concurridos a la fecha a nivel nacional.

Las alternativas que se enfrentaron en esta votación, tiene a la base el necesario mejoramiento que requiere el parque, una cuestión que se lograría, para algunos, por la “vía COMERCIAL” que proyecta la construcción de una piscina cristalina y un plan de inversiones -desconocido por cierto- del orden de los 14.000 $Mill, versus una “mirada a escala humana” creo yo: que busca relevar el carácter socioambiental y ecosistémico en la planificación y el uso de este pulmón verde, que se resumió -sin una propuesta concreta y más elaborada de fondo que está pendiente desarrollar-, en la Opción 2: Sin Piscina cristalina. Y que trae consigo una inversión para mejoramiento parcial de las zonas actualmente habilitadas del parque por $3.200 millones

Como ecologista y parte de una de las organizaciones ciudadanas que colaboraron en levantar la opción 2 que ganó, quisiera señalar algunas reflexiones y desafíos que a mi juicio nos plantea esta experiencia.

La mayoría de la comunidad que participó de la consulta pública le dio un valor especial a la vocación popular, social y medioambiental que tiene el Parque. Lo que se enriquecerá mediante un proyecto que debe contemplar mejoras en los servicios que se entregan a los visitantes, que son más bien ecosistémicos, ambientales y saludables (áreas para la realización de picnics, vida al aire libre, deportes entre otros), mejoras en los servicios del recinto sin transformarlo en un parque de diversiones lo que, además de violentar la vocación del parque, significaría encarecer los costos de acceso y generaría cobros anexos, transformándolo con el tiempo en un “espacio más exclusivo” y eventualmente excluyente.

Un segundo elemento que considero notable y muy importante es la solidaridad intergeneracional que se evidencia en la decisión ganadora. Como en otros parques intercomunales los beneficios del mismo superan a la población de las 3 comunas involucradas en la consulta. Esto permite suponer que, ante una oferta preferentemente individualista -a lo que se apela siempre en estos casos- resultaba muy tentadora la Opción 1: ‘CON Laguna Cristalina’, para lo cual la propaganda de sus promotores se concentró en los beneficios particulares que se anexaban a esta oferta, que además tendría precios especiales para cada vecino de las comunas consultadas y sus familias, que sumado a la redacción tendenciosa en el voto, sin duda buscaba influir en la comunidad. Contrario a esto, la opción ganadora da cuenta de una comunidad que busca obtener un mejor parque, en un estado más natural, y con ello dejar como herencia a futuras generaciones un recinto que cuente y mantenga los estándares sociales, culturales y valóricos que ellos mismos disfrutaron, sin explorar fórmulas de mercado que, a la luz del resultado, despertaron más desconfianza que simpatía en la comunidad.

La contundencia del triunfo, como tercera cuestión, instala un precedente muy valioso de participación ciudadana, ya que en adelante cualquier proyecto para mejorar el Parque deberá ser necesariamente consultado a los vecinos. De no ser así, es evidente que existe una comunidad activa y dispuesta a organizarse en torno a la defensa del parque, como la que levantó la voz por la opción 2. Que así lo exigirá.

Como cuarto elemento destacable a mi parecer, no podemos perder de vista que esta derrota afecta a tres alcaldes de la UDI, a quienes la ciudadanía les dice de manera clara y contundente que no quiere un modelo de mercado y de privatización en las áreas verdes, espacios públicos y recreacionales urbanos. Por el contrario, se pronuncia categóricamente por la opción de inversión pública para mejorar los estándares de infraestructura y servicios del parque.

En favor de los organizadores es importante señalar que esta consulta cumplió con los estándares tecnológicos apropiados que este tipo de iniciativas requiere. Y que esperamos se repliquen en todas las comunas para dirimir temáticas de interés común en beneficio de la comunidad.

Es de esta forma, participando, informándose, exigiendo derechos y respetando la voluntad popular, es que consideramos que se hace verdadera democracia, sin dejar de lado el compromiso y deber de las autoridades por responder a sus vecinos con iniciativas de bien público, donde gane la comunidad y el buen vivir.

Acá el detalle de la votación:


Ingeniero Ambiental y ecologista.