Primero fueron cuatro jóvenes que hace tres semanas ingerieron vidrio molido como forma de protesta. Luego, el viernes pasado cinco jóvenes realizaron un motín interno tras el intento de suicidio de dos de ellos. Los menores confinaron a trabajadores y tomaron el control del lugar por cerca de una hora, hasta que intervino Gendarmería.

Todo esto pasó en menos de un mes en el Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado (CIP-CRC) del Sename, ubicado en la comuna de Coronel. En el mismo lugar, hace un año, diez jóvenes fueron intoxicados con medicamentos y agredidos por gendarmes.

El recinto fue escogido por la Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, para ser el primero que visite de forma oficial en su cargo. Según consigna el diario El Día de Concepción, la abogada aseguró que “uno siempre quisiera lugares en las mejores condiciones y hay varias cosas que están en proceso de ejecución, y vamos a esperar que lo que nos anunciaron sea corregido y chequear que la habitabilidad sea la mejor posible”.

Entre las cosas que pudo observar la Defensora es que los niños y niñas del lugar no reciben una atención oportuna de salud mental. “Uno de los aspectos que me parece muy relevante y donde hay una situación crítica, que es imprescindible que sea abordada por el Estado con urgencia, es la salud mental de los niños, y con ciertas restricciones que ha impuesto el Servicio de Salud de Concepción, particularmente la Unidad de Psiquiatría del Hospital Regional, donde se han coartado las posibilidades de ingreso de los jóvenes cuando se encuentran con consumo de drogas, lo que no responde a las necesidades que tienen los jóvenes acá y, por eso, esperamos poder generar espacios de interacción para que ellos encuentren las respuestas que necesitan desde el punto de vista de su salud mental”, aseguró.

“En general, las condiciones que ellos reportaron en la oportunidad que tuve de conversar con ellos a solas, no con gente del centro, me permitió tener espacios de tranquilidad en cuanto a que lo que ellos me indicaron es lo que realmente pasa al interior del centro”, agregó Muñoz.

Otra de las situaciones que observó la abogada fue no hay ningún tipo de segregación. Hay una sola casa de mujeres, donde están juntas tanto menores como mayores de edad, imputadas y condenadas. “En el centro están conscientes de que es una infracción, pero que pasa por la infraestructura. Tampoco hay segregación entre mayores y menores de edad en varones, y ese es un aspecto crítico que vamos a observar directamente al centro, además de la observación que le manifesté verbalmente al director de este lugar”, dijo la Defensora.

El Ministerio de Obras Públicas ha iniciado dos procesos de licitación para continuar con el recinto, pero ambas han fracasado. Muñoz afirmó que “hay que hacer un llamado a la empresa privada en cuanto a cómo se vincula y así vamos dejando de estigmatizar a los niños que están en residencias del Sename”.