Corría febrero del año 2014 y el concejo municipal porteño debía buscar la forma de generar nuevos ingresos, pues las deudas previsionales de los profesores ponían en riesgo al ex alcalde Castro, exponiéndolo a una inminente acusación por notable abandono de deberes. Es así, como el administrador municipal de la época, Jaime Varas, creó una fórmula para aumentar los ingresos, la que consistía en rentabilizar dos edificios de propiedad municipal: El cuartel San Francisco de la PDI y el Palacio Lyon.

En declaraciones realizadas a la prensa, el ex alcalde señaló que la voluntad del municipio era poder vender ambos inmuebles al Estado y con ello poder paliar en parte la gran deuda que arrastraba el municipio. Al no recibir respuesta por parte del Ejecutivo, la administración municipal decidió argumentar que el Museo de Historia Natural de Valparaíso (MHNV) no había cumplido con parte importante del comodato, no informando acerca de las mejoras que se harían en el recinto.

Es así como en la sesión del concejo municipal del lunes 3 de febrero de 2014 se decidió poner fin de manera unilateral al contrato de comodato que sostenía la Ilustre Municipalidad de Valparaíso con la DIBAM, para el uso y ocupación del Palacio Lyon. La idea de la administración municipal era que el MHNV pagara un arriendo por el uso del edificio, lo cual fue desechado de manera rotunda por la directora del Museo, la arquitecta Loredana Rosso, quien defendió la existencia del comodato hasta el año 2032. “Estaba al tanto del tema y primero quiero decir que nosotros tenemos muy buena relación con el municipio y yo entiendo la mirada que tiene de necesitar recursos, pero también nosotros tenemos que velar como Dibam, tenemos un comodato hasta el 2032, por lo tanto, es un comodato que se debe respetar”, señalaba Rosso entonces, según consigna la edición del 5 de febrero de 2014 de La Estrella de Valparaíso.

Esas son las declaraciones que hoy llaman la atención en el puerto, pues la propia Rosso cambió de posición y se convirtió junto a su colega arquitecto, el concejal Daniel Morales, en los principales precursores de la supuesta venta de parte del municipio hacia el Ministerio de las Culturas.

Fue la propia encargada de la oficina de gestión patrimonial del municipio porteño, María José Larrondo, quien aclaró que si bien se había mencionado en una conversación la voluntad del ministerio de comprar el inmueble, esto no basta para entender que existe una oferta formal. “Sostuvimos reuniones, hubo diálogo al respecto, pero tengo certeza que no basta una conversación, se requieren compromisos claros”, señaló Larrondo. Compromisos que hasta ahora no se han materializado, pues el municipio porteño no ha recibido ninguna oferta concreta de parte del ministerio relativa a la compra del Palacio.

La supuesta venta volvió a la luz después de que el concejal Daniel Morales lo pusiera como tema de concejo el pasado 23 de octubre, pese a que desde la Municipalidad aclaran que no va más allá de conversaciones de pasillo y que no hay oferta concreta. Según se aprecia en el video de transmisión del concejo, el arquitecto y concejal plantea el tema e invita a pasar adelante a la directora, donde incluso le pone plazos a la decisión. “Nosotros tenemos plazo hasta el 30 de octubre. El 30 ya debería estar firmado todo, porque o si no se va a otra glosa presupuestaria”, señaló en la ocasión.

El alcalde, Jorge Sharp, paró la discusión en ese momento, asegurando que una decisión de este tipo se haría con los tiempos que requiere una venta de un bien municipal y que se puede avanzar en la venta, pero que es necesario una sesión de concejo para analizar el tema. “Si es necesario convocar a un concejo previo, lo haremos. Pero así a la loca no”, dijo el edil.

Sin embargo, la historia no acaba ahí. Pese a que el concejo rechazó la venta inmediata, el miércoles 31 de octubre trabajadores del museo salieron a protestar con un lienzo que decía: “Sr. Alcalde rechazó 1900 millones, dejó sin casa a nuestro museo y sin plata a Valpo”.

Lo mismo publicó la propia Rosso en su cuenta de Twitter, agregando que el alcalde no tuvo “nunca la deferencia de contestar llamadas”.

La noticia se hizo viral y la municipalidad de Valparaíso se vio obligada a negar la venta del Palacio Lyon.