De los 27 nombres que conforman la primera lista de asesores del gabinete de transición del presidente brasileño electo Jair Bolsonaro, ninguno es de mujer. Por ahora, está claro que ellas quedarán al margen del poder, fuera de las instancias de toma de decisiones y, por tanto, sin capacidad de poder incidir en políticas de género (y de ningún otro tipo).

Si bien es cierto que el presidente electo puede nombrar hasta 50 representantes para el equipo de transición, nada hace pensar que piense en incluir a mujeres entre los suyos. Menos aún, cuando siguen bien presentes los dichos misóginos del presidente electo, como cuando en el medio del Congreso en una discusión con la diputada del Partido de los Trabajadores (PT) Maria do Rosário, le espetó: “No te voy a violar porque no te lo mereces”. Más tarde, el militar retidado hizo unas declaraciones reafirmándose en sus palabras: “Ella es quien debería ser procesada porque me ofendió. Estoy casado, tengo hijos ¿Y me llama violador?”.

La semana pasada el ministro extraordinario, Onyx Lorenzoni, entregó la primera propuesta del grupo de asesores al gobierno del presidente Michel Temer, y se publicó en el Diario Oficial de la Unión el lunes. También se hicieron públicos los nombres de cinco futuros ministros, entre los que destaca el del juez de Curitiba Sergio Moro, responsable de la Operación Lava Jato y autor de la condena al ex presidente Lula, que aceptó el puesto de ministro de Justicia.

Además de Lorenzoni, coordinador de la transición e indicado como ministro de la Casa Civil, que ya había sido nombrado, fueron oficializados para el proceso el astronauta Marcos Puentes, en el Ministerio de Ciencia y Tecnología; el general de reserva Augusto Heleno Ribeiro en Defensa; Gustavo Bebianno, ex presidente del PSL, y los hermanos Arthur y Abraham Weintraub, que deben componer el equipo económico del economista ultraliberal Paulo Guedes, quien estará al frente de un superministerio de Economía.

Onyx también explicó que el equipo de Jair Bolsonaro iniciará sus gestión en torno a diez áreas específicas (Desarrollo regional; Ciencia, tecnología, innovación y comunicación, Modernización del Estado; Economía y comercio exterior; Educación, cultura y deportes, Justicia, seguridad y lucha contra la corrupción; Defensa; Infraestructura; Producción sostenible, agricultura y medio ambiente, Salud y asistencia social), que se irán ampliando en el transcurso del trabajo. De hecho, la semana pasada el futuro mandatario ya anunció que reducirá el número de ministerios, pasando de los 29 actuales a 19, junto con una drástica reducción de número de funcionarios públicos, al menos en un 20%.