A través de una carta que circula por las redes sociales, Ricardo Palma Salamanca, ex frentista condenado por la muerte de Jaime Guzmán y recientemente asilado políticamente en Francia por la Oficina de Protección a los Refugiados y Apátridas (Opfpra), que reconoció su estado de refugiado.

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“No tenemos palabras que puedan expresar lo que hoy sentimos, solo sabemos que después de más de 26 años de persecución, hoy podemos respirar tranquilos y en paz”, dice Palma Salamanca a través de la misiva, que circula entre las redes de la familia Palma Brzovic. “Este triunfo tiene para nosotros un valor enorme en nuestro corazón, y hoy con muchísima alegría y emoción, celebramos junto a todas las cientos y miles de personas que nos han apoyado desde aquí como desde Chile y otras partes del mundo”.

Hoy, mientras caminamos libres por sus calles, nos impregnamos de su historia, de los hombres y mujeres que sacrificaron sus vidas por la libertad de Francia”, dice Palma, agradeciendo el asilo otorgado por el país galo, que calificó como un país “que dignifica al hombre” y que “mantiene viva la memoria de un pasado que jamás quiere volver a vivir”.

Si bien ayer tanto el ministro Mario Carroza como el presidente de la Corte Suprema, Haroldo Brito, aseguraron que de todas formas esperan que la Corte Suprema de Francia decidiera la extradición del ex frentista, la Convención Internacional de los Refugiados establece la “no devolución”, que implica que el Estado que otorga el refugio no puede devolver al refugiado al Estado que lo requiere. Por la misma figura, tanto Palma Salamanca como su pareja Silvia Brzovic tienen ahora acceso a todos los derechos de un ciudadano francés.