Tal como llegó desde el Senado. Hoy la comisión de Educación de la Cámara de Diputados aprobó el polémico proyecto “Aula Segura”, que busca combatir las situaciones de violencia al interior de establecimientos educacionales.

La instancia conformada por 13 diputados y diputadas (5 de Chile Vamos y 6 de oposición) estuvo discutiendo el proyecto en extensas jornadas de trabajo desde el día martes, ya que el gobierno de Sebastián Piñera le puso suma urgencia a la tramitación de la iniciativa, algo que fue duramente criticado por las bancadas de oposición por la celeridad que tuvo.

De todas formas, la comisión recibió las opiniones de más de 30 expertos y se ingresaron diversas indicaciones que modificaban el sentido del proyecto que salió del Senado, donde la ex Nueva Mayoría y el gobierno llegaron a un acuerdo para su aprobación.

Eso fue, precisamente, el punto más polémica de la jornada de hoy. El diputado Mario Venegas (DC) fue el centro de las críticas de sus pares, ya que él dio el voto a favor de la postura del gobierno, lo que implicó el rechazo de todas las indicaciones y que Aula Segura se aprobara tal y como llegó desde el Senado.

Lo llamativo es que Venegas terminó rechazando las indicaciones que él mismo elaboró junto a los otros diputados. “No queremos aparecer obstaculizando un proyecto que es necesario aprobar. Hay un acuerdo que debíamos respetar y mi partido concurrió a ese acuerdo, queríamos aclarar algunos puntos, pero las indicaciones del ejecutivo eran razonables”, dijo Venegas a la salida de la sesión, explicando su curioso voto.

Con todas las indicaciones desechadas, el proyecto quedó aprobado en particular y será discutido en la Sala de la Cámara el día lunes a las 5 de la tarde.

La presidenta de la comisión, Cristina Girardi (PPD), cuestionó que se trata de un proyecto “aislado que no tendrá impacto”. La diputada explicó que las indicaciones consistían en lo que los expertos y miembros de la comunidad educativa esperaban de un proyecto como este y lamentó el voto dirimente de Venegas.

“Es un error lo que pasó, porque podríamos haber mejorado el proyecto. Quienes pierden son la comunidad educativa y eso es lo más doloroso”, agregó.

Por su parte, la diputada comunista Camila Vallejo aseguró que “escuchamos a expertos de distintos sectores, miembros de la comunidad y todas las propuestas iban en la línea de las recomendaciones que nos hicieron y nada fue recogido. Se ha actuado con violencia política en el tramite legislativo”.

La diputada lamentó también que la realidad de un puñado de colegios en la comuna de Santiago Centro provoque tanto revuelo. “Yo creo que la solución va por la intervención de la municipalidad de Santiago. Hay problemas de gestión, financiera (…) nos enfrentamos a un proyecto malísimo, que salió menos malo del Senado, pero que sigue siendo malo”, afirmó.

Por último, Vallejo lamentó el “acuerdo del que se excluyó a fuerzas políticas” y criticó al gobierno por “destruir los acuerdos nacionales con algo tan fundamental como la violencia en establecimientos educacionales”.