Una banda de seis carabineros de Recoleta fueron detenidos por entregar información privilegiada a agrupaciones de delincuentes, y en muchos casos, incluso omitir la detención de asaltantes al retrasar su llegada a los lugares donde se producían los hechos.

La situación salió a la luz a través de la Operación Área Doce, que desenmascaró a los funcionarios que tenían vínculos con una banda de 19 asaltantes.

En específico, los uniformados brindaban la información a través de llamadas telefónicas, donde les daban a conocer dónde robar y a qué hora, mencionando locales que habían fiscalizado previamente y que tenían millones de pesos producto de las ventas.