Una joven identificada en Facebook como Carolina Morales ocupó su cuenta en la red social para realizar un justo reclamo contra muchas personas con las que se ha encontrado en el metro de Santiago y han discriminado a su hijo de 6 años que tiene visión restringida y debe andar con un pequeño bastón.

“Estoy harta de soportar la ignorancia de las personas día a día que miran al Agustín y lo ven como el niñito ciego algunas personas y otras más enfermas que cuando paso con el Agustín susurran a mis espaldas que se hace el ciego!”, comenzó diciendo en su publicación que ha sido compartida más de 24 mil veces.

Es por lo anterior, que Carolina hace un llamado y aclara que “señoras y señores, no solo los ciegos usan bastón. Así es! Las personas con baja visión como mi Agus también. Estoy harta de soportar la ignorancia, de que lo miren mal si va en un asiento preferencial“.

“Señora y sí, digo señora porque son precisamente las mujeres las que hacen este tipo de comentarios, que les pese la raja no es una discapacidad, no por eso el asiento preferencial es para usted. Estoy harta de que pasen a llevar a mi Agus cuando va con su bastón”, añadió en su comentario que provocó muchas reacciones de apoyo de parte de usuarios de Facebook.

Finalmente, indicó que “escribo esto porque hoy en el metro una mujer de aproximadamente 40 años pasó a llevar al Agustín, le boto el bastón y cuando le paré los carros me dio jugo a mi! Que yo tenía que tener cuidado con el ‘niñito ciego'”.

“El mundo está así por personas como tú. Que pasan a llevar a cualquiera por subirse a un ascensor, por agarrar un asiento” y finalmente zanjó que “tengo pena y rabia por qué mi hijo de 6 años es víctima de la ignorancia de la gente”.

Días más tarde de la primera publicación, Carolina volvió a escribir en su cuenta de Facebook, pero esta vez para agradecer los mensajes de apoyo yentregar una reflexión para mejorar la convivencia entre todos.

“Gracias a todos por sus palabras, por el apoyo, enserio gracias Gente!”, y añadió que “los invito a conversar con sus hijos, sobrinos, con sus familias, hacer de la inclusión no solo una ‘palabra bonita'”.

“Que nadie mire raro si al de al lado le falta un brazo, si tiene silla de ruedas o si lleva un bastón. No es cómodo sentirse observado todo el tiempo”, finalizó.