Pese a haber sido amenazados por el Gobierno con sanciones sumarias y descuentos salariales, los gendarmes están decididos a continuar con el paro iniciado hace cuatro días y aseguraron que no cederán en su postura.

Desde distintas zonas del país, dirigentes enviaron fuerzas a los funcionarios que decidieron comenzar una huelga de hambre, radicalizando la protesta y también apoyando el acuartelamiento de funcionarios de los diversos gremios.

Las organizaciones gremiales manifestaron un rechazo rotundo a la “postura intransigente, tacaña y cerrada del Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, quien a través su vocera de gobierno, Sra. Cecilia Pérez, no ha dudado en intentar utilizar el miedo como acción de amedrentamiento en contra de los trabajadores penitenciarios movilizados”.

De hecho, desde la mañana, un grupo de gendarmes mantiene bloqueado los accesos de imputados del Centro de Justicia y también el de Santiago 1, lo que provocó la llegada masiva de miembros de Fuerzas Especiales de Carabineros, quienes se preparan para intervenir.

A través de videos, los gendarmes han recalcado que lucharán por defender sus demandas y que sus compañeros “no van a bajar los brazos, van a dar la pelea. Estamos aburridos. Nosotros conocemos lo que es el miedo, ustedes no lo conocen. No nos van a intimidar”.

La paralización de los funcionarios ha provocado que más de 82 imputados por diversos delitos tengan que cumplir la medida cautelar de prisión preventiva al interior del Centro de Justicia, debido a que no han podido ser trasladados a otros penales.

En medio de este escenario, el ministro del Interior, Andrés Chadwick señaló que “espero que exista una reflexión por parte de los dirigentes de Gendarmería para avanzar y no retroceder la situación”.