Han pasado dos años desde que la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota y Carabineros desarticuló una red de tráfico de personas que desde 2014 ingresó a Chile de forma ilegal a más de 200 extranjeros procedentes de Perú y Bolivia. Los presuntos líderes de la organización, Soledad Maquera Clavetía y Juan Castillo Vilca, enfrentan desde este martes el juicio oral en Arica por lo que la propia Fiscalía calificó como “la red internacional más grande dedicada al tráfico de migrantes a nuestro país”.

La banda fue desarticulada en 2016, en la llamada “Operación Desierto”, tras operativos simultáneos en tres ciudades peruanas y en Arica, que llevó a la detención en Tacna el 28 de octubre de dicho año de los presuntos líderes. Finalmente, el pasado 3 de abril fueron extraditados a Chile.

El grupo se dedicó a captar a ciudadanos dominicanos en ese país y ofrecerles traerlos hasta Chile, donde los apoyarían para conseguir visas de trabajo. Sin embargo, cuando ya estaban en camino, los engañaban y les cobraban entre 700 y 3 mil dólares por “ayudarlos”.

La acusación incluye 58 casos de un total de 89 víctimas, pero según explicó el fiscal Daniel Valenzuela, a partir de la investigación se estiman unos 2.000 inmigrantes engañados.

“Tendremos que pedir la declaración y el relato de muchas víctimas migrantes y testigos cuya participación es fundamental para acreditar los hechos. Al igual que en el primer juicio, tenemos la convicción que estamos frente a una organización criminal destinada a este negocio mortal y como Fiscalía lo perseguiremos hasta el final”, explicó el fiscal del caso.

La semana pasada fueron condenados por los mismos cargos los demás miembros de la organización -Reyna Huaringa Maquera, Yemeyel Morales Álvarez y los hermanos Kliver y Kharlo Zárate Sunción-. Un último, en tanto, quedó en libertad.