Una vez, dos veces, tres veces. Cuarenta, cuarenta y cinco, y sigue. Con un polerón, y unos pantalones, un anciano de 90 años llega todos los días hasta la Plaza de Armas de Santiago para saltar una gastada cuerda que sostiene en sus ajadas manos para obtener algunos pesos.

Según trabajadores del sector cercano a la Catedral de Santiago, el hombre mayor sería un ex boxeador a quien la pensión no le alcanza para sobrevivir, por lo que sale a  la calle a mostrar su agilidad con su cuerpo cansado pero muy activo.

“Es un caballero muy ágil, que seguramente fue parte de la época, entre los años ’80 y ’90, donde varios boxeadores se reunían en este sector para luego organizar peleas clandestinas cerca de La Vega a cambio de dinero que el público les daba”, cuenta Juan, un pintor histórico de Plaza de Armas, a CHV.

El registro en video, que fue grabado por Cristóbal Quero y compartido por Chilevisión, demuestra una vez más las precarias condiciones en las que se encuentran miles de pensionados en nuestro país y que deben buscar alternativas para sobrevivir con lo mínimo.