Egresaron de la Escuela Militar entre enero de 1980 y enero de 1988, es por eso que el Ejército y su comandante en jefe, Ricardo Martínez, están confiados en que ninguno de los integrantes de la lista que renovará al Alto Mando de la institución se vea involucrado en casos de violaciones a los derechos humanos.

“Los oficiales que conformarán el Alto Mando institucional año 2019, corresponden a oficiales cuyo año de egreso desde la Escuela Militar es entre enero de 1980 y enero de 1988 y no se encuentran vinculados en causas de derechos humanos“, sostuvieron a través del Departamento de Comunicaciones luego de que el presidente Sebastián Piñera aprobara pasar a retiro 21 generales y renovar prácticamente la mitad de la jerarquía.

Incluso, el ministro de Defensa, Alberto Espina, aseguró que “para la configuración del Alto Mando, de la información que tenemos, no conocemos antecedentes y no tenemos la información de ningún general que hubiese estado vinculado a casos de Derechos Humanos”, dijo a La Tercera.

Sin embargo, desde algunos sectores ven con suspicacia que la declaración oficial de la institución y las del Ejecutivo se cumplan.

El diputado PC Hugo Gutiérrez recordó un caso reciente. “Hay que recordar que (Juan Emilio) Cheyre fue nombrado por el ex presidente Lagos precisamente por su desvinculación total de las violaciones de Derechos Humanos, y resultó ser un encubridor de esos ilícitos contra la humanidad“.

“Es difícil creerle a un Ejército que fue capaz de transformarse en una organización sediciosa y golpista, y más difícil restablecer confianzas con una institución que tiene pactos secretos para no cooperar con el Poder Judicial”, sostuvo.

Sin embargo, más cauta fue Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), quien indicó que valora positivamente que “se esté llamando a un nuevo Alto Mando en el Ejército, por toda la corrupción y por la responsabilidad en las violaciones a Derechos Humanos”.

Pese a esto, Lira indica que “por experiencia propia no me da confianza cuando un comandante en jefe o un ministro de Defensa dice que no hay involucrados en el tema”.

Sobre estas críticas, el propio titular de Defensa defendió que “el comandante en jefe tenía 14 o 15 años al momento del 11 de septiembre, por lo tanto, pido que dejen al Ejército actuar tranquilo”.