Solo en el mes de octubre, el Ejército de Chile desembolsó cerca de 53 millones de pesos en los sueldos de los capellanes católicos. Según los contratos, los religiosos tienen como misión “orientar y apoyar espiritualmente al personal de planta, familiares y trabajadores civiles” de los diversos regimientos.

Los recursos provienen del presupuesto anual y están destinados a religiosos que prestan servicios en el obispado castrense. La Fuerza Aérea fue la única rama de las FF.AA en entregar información sobre sus gastos en este ítem.

El Estatuto del Obispado Castrense de Chile detalla que “el Obispo Castrense, con la cooperación de su presbiterio, tendrá como misión única la enseñanza, santificación y gobierno espiritual de la porción del pueblo de Dios que se le ha encomendado. Según informó El Mostrador, el servicio había pasado inadvertido hasta que las investigaciones sobre los abusos en la Iglesia Católica en primera plana.

Al clero del Ejército lo componen 57 sacerdotes de planta, 30 ad honorem, 24 capellanes y 8 diáconos, cuya tarea es apoyar a los fieles sujetos a la jurisdicción militar, como miembros de las FF.AA. en servicio activo, familiares, alumnos de las escuelas y centros de formación de oficiales y suboficiales de las FF.AA. y Carabineros.

A través de la Ley de Transparencia, el Ejército explicó que pagó un monto total de $52.935.333 a 24 personas en octubre, con remuneraciones que superan al de un sacerdote u obispo común. De hecho, Santiago Silva, el actual obispo castrense, quien es designado por el Papa, recibió una remuneración bruta de $3.035.619, mientras el encargado de dos capillas en la zona de bienestar de Coyhaique, Luis Zúñiga Soto, recibió $4.369.012.

Durante los últimos años, los sueldos de quienes ejercen servicios religiosos en la institución castrense varió entre el $1.573.896 hasta poco más de 4 millones de pesos. En la Fuerza Aérea señalaron que su personal que ejerce este tipo de funciones lo hace en condición de oficial de escalafón del servicio religioso o personal a contrata: en la rama, son 4 los religiosos que prestan servicios y ninguno de ellos trabaja ad honorem.