En Chile hay cerca de 255 mil perros sin dueños deambulando por las calles, además de 88 mil gatos que no tienen hogar, según las cifras de la Subsecretaría de Desarrollo Regional.

Tras la promulgación de la Ley 21.020 de Tenencia Responsable -que ha sido cuestionada por activistas, especialmente a la hora de realizar denuncias por maltrato- ha incrementado la cantidad de animales abandonados en calles y zonas rurales del país.

La norma, que fue promulgada en 2017, establece citaciones a los juzgados de policía local y multas desde hasta 30 UTM por infracciones. Según Miguel Quezada, encargado del Centro de Control Canino y Felino de la Municipalidad de Concepción, el riesgo de recibir una multa es uno de los factores que incide en el abandono de las mascotas.

“Lamentablemente, producto de la misma ley, mucha gente ha comenzado a abandonar a los perros o gatos. Eso ha significado un aumento de los animales en esta condición”, declaró a El Mercurio.

Datos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) basados en el estudio del veterinario Fabián Espíndola sostienen que en el país hay un total de 3,6 millones de perros y 1,2 millones de gatos. Analizando la información junto a los antecedentes del Censo 2017, entre el 5% y el 7% de los animales no tiene dueño.

Otro de los aspectos de la ley que han complicado el escenario tiene que ver con el costo de insertar un “microchip” obligatorio para identificar a los animales y a su propietario. El precio del microchip ronda los 15 mil pesos, a lo que se suma la consulta del veterinario.

Desde 2014 la Subdere ha impulsado un programa que financia proyectos municipales asociados a la tenencia responsable. A la fecha, se han registrado 651 mil esterilizaciones y 477 mil chips insertados a animales, aunque no basta: “También debemos comprometernos a cuidar a las mascotas y por sobre todo a no abandonarlas”, señaló Felipe Salaberry, subsecretario de Desarrollo Regional.

A juicio de los especialistas, la implementación de la ley “es letra muerta, mientras no exista una institucionalidad en el país que exija su cumplimiento“, declaró el doctor en Biología de la U. de Antofagasta, Carlos Guerra.