“Cuando se trata de aumentar más recursos a aquellos organismos colaboradores que han estado involucrados en vulneraciones de derechos de niñas, niños y adolescentes, el examen de toda la legislación debe ser mucho más exigente”. Así argumentó la diputada Natalia Castillo (RD) el rechazo de la Comisión de Familia al aumento de la subvención para los organismos colaboradores del Servicio Nacional de Menores (Sename) que ejecutan la línea de acción de centros residenciales.

Después de tres meses de discusión intensa, la instancia aprobó y despachó el proyecto a la Comisión de Hacienda para modificar la ley que estblece el sistema de atención a la niñez y adolescencia a través de la red de colaboradores del Sename y su régimen de subvención . Sin embargo, el proyecto quedó sin financiamiento ya que se rechazó el artículo que contempla esta alza de subvención como parte del Tesoro Público. La ley sumaría $ 3.200 a los casi $ 13.000 que hoy el Estado paga por niño intervenido por los privados.

La directora nacional del Sename, Susana Tonda, en entrevista con La Tercera, respondió al rechazo de los parlamentarios y cuestionó su posición. Toda dijo que recibe el bloqueo de los diputados al aumento de la subvención “con tristeza y preocupación” ya que sin recursos “es imposible aumentar las exigencias”, y mencionó como “ineficientes” la calidad del personal que atiende, los modelos de intervención y la subvención que reciben los organismos. “No alcanza para lo que se hace hoy, y lo que se hace hoy es malo, requiere mejorar”, aseguró. En su opinión, el aumento de $3.200 al día por niño no solucionaría el problema, pero permitiría “avanzar en exigir un poco más y ayudar a los OCA para que mejoren sus programas”.

Sobre la críticas de la oposición al gobierno por pretender aumentar la subvención sin exigir más calidad, afirmó que “no se puede requerir más calidad si no se aumenta la subvención”.

Tonda rechazó que la subvención sirva a los organismos colaboradores para lucrar –una afirmación sostenida por los detractores del proyecto– “cuando reciben una subvención que corresponde a menos de la mitad del costo de los malos modelos actuales de intervención”, dijo. Y agregó: “Para poder lucrar debe haber un margen, y para ello se debe financiar más del 100% del costo. Veo imposible lucrar cuando la brecha es tan grande”.