El financiamiento de la gratuidad fue uno de los puntos más polémicos de la tramitación de la Ley de Educación Superior. Pese a que el beneficio ha avanzado en su ampliación, nuevamente aparece en el horizonte la discusión sobre la falta de recursos para las instituciones.

El Mineduc ya informó a los planteles del Consejo de Rectores (Cruch) que el próximo año 18.125 estudiantes perderán el beneficio de gratuidad por haberse retrasado en sus estudios. La ley señala que en estos casos, las universidades le pueden cobrar a sus alumnos solo el 50% del arancel regulado. La otra mitad queda sin financiamiento y según los cálculos de los rectores, esto podría implicar pérdidas por 26.013 millones.

El ministerio confirmó que otros 5.283 estudiantes perderán sus becas por la misma razón, algo que ocurre todos los años, aunque preocupa porque dejarán de percibir $ 9.603 millones, según informó La Tercera.

Solo en los 27 planteles del Cruch, 23.408 jóvenes que perderán la gratuidad y las becas en 2019, lo que provocará pérdidas por $36.616 millones. Al respecto, el rector de la U. de Talca, Álvaro Rojas, señaló que “la evidencia dice que los estudiantes se demoran al menos un año más, por problemas entendibles. Ese es un tema imperioso de resolver, porque será una bola de nieve, cada vez más significativa, que no debe resolverse bajando la calidad”.

Por su parte, Diego Durán, rector de la U. Católica del Maule, señaló que esto va a terminar por “desfinanciar a la educación superior chilena. Eso no lo ha querido ver ni el gobierno anterior ni este, y no se ha querido solucionar, porque existe una mirada bastante limitada de la educación superior. Esto va a golpear la calidad”.

Este año, el Gobierno no transfirió a los planteles los recursos que corresponden a los jóvenes que suspendieron sus estudios. Son 4 mil los alumnos en esta condición, lo que según el Cruch se traduce en una pérdida de $ 8.199 millones.

El jefe de la División de Educación Superior, Juan Eduardo Vargas, aseguró que desde ya que no hay posibilidad de aumentar los recursos para los planteles: “Quiero ser categórico, la solución no será que el Estado ponga más recursos. No está en nuestro ánimo revisar la ley”.