Ambos militantes del Partido de los Trabajadores Socialistas, han sido reconocidos por impulsar políticas como el aborto legal, la nacionalización de los hidrocarburos, que los funcionarios públicos ganen lo mismo que una maestra; y medidas para terminar con la precarización laboral, con el espionaje y la criminalización de la protesta social; además, del no pago de la deuda externa al FMI, y la exigencia de apertura de los archivos de inteligencia desde la dictadura militar de 1976 a 1983 a la actualidad.

Del Caño, fue candidato presidencial en 2015 y obtuvo un millón de votos. No salió electo, pero se posicionó como una de las figuras con más futuro político en el país trasandino. El joven político también se ha hecho conocido por las polémicas intervenciones que lanza en la Cámara de Diputados.

“Creo que ha quedado claro que esto es un presupuesto que se ha diseñado a la medida de los especuladores, por eso lo único que aumenta es el pago de los intereses de la deuda, mientras hay una fuerte caída en términos reales en todo lo que tiene que ver con educación, salud, infraestructura escolar”, dijo en la sesión para fijar el presupuesto nacional votada a fines de octubre.

Pese a que Nathalia y Nicolás tienen puestos en el Congreso, enfatizan en que utilizan las elecciones para “conquistar influencia en cientos de millones de trabajadores que empiezan a mirar a la izquierda clasista con nuevos ojos”, pero no se marean de su norte y afirman que su objetivo es “organizar en las calles, sindicatos, universidades, liceos y barrios a cientos de miles para una política de clase independiente”, por eso se consideran socialistas y anticapitalistas.

El acto es abierto y pretende reunir a cientos de personas  el sábado 17, a las 17 horas en el Foro Griego de la  Usach.