El delantero del Chelsea Oliver Giroud es uno de los pocos futbolistas que ha reflexionado públicamente sobre la homosexualidad en el fútbol y ha recalcado lo difícil que es salir del clóset en un deporte donde el machismo aún se hace sentir.

“Es imposible declararse homosexual en el fútbol”, señaló el jugador en entrevista con el diario Le Figaro. Además, Giroud añadió que “entiendo el dolor y la dificultad” que tienen los deportistas profesionales para ‘salir del armario”.

El francés recordó la dura experiencia que debió enfrentar Thomas Hitzlsperger, exjugador del Aston Villa, al declararse homosexual en 2014: “Cuando Hitzlsperger tomó su decisión fue cuando me dije a mí mismo que actualmente es imposible mostrar la homosexualidad en el fútbol. En un vestuario hay mucha testosterona, compañerismo, duchas colectivas… Es complicado, pero es así”.

A juicio del futbolista, a diferencia de lo que ocurre en el fútbol femenino donde varias jugadoras se han declarado públicamente lesbianas o bisexuales, “queda mucho trabajo por delante en el fútbol al respecto a la tolerancia a la homosexualidad”. No es la primera vez que Giroud muestra su compromiso con el tema: hace unos años causó polémica al posar para una revista gay.

En 2014, el alemán Thomas Hitzlsperger señaló: “Hablo de mi homosexualidad porque quiero impulsar la discusión sobre el homosexualismo en el deporte profesional”. En la oportunidad añadió que “solo en los últimos años tuve claridad acerca de que preferiría vivir con un hombre”.

Fue el primer futbolista en hablar al respecto en su país y provocó gran impacto: “Nunca me sentí avergonzado de ser quien soy, pero no siempre era fácil sentarse en una mesa con 20 hombres jóvenes y escuchar chistes sobre homosexuales”, reconoció.