Durante este viernes, un centenar de personas acompañaron a cinco mujeres mapuche a entregar una carta al cónsul de Chile en Buenos Aires, exigiendo justicia por el asesinato de Camilo Catrillanca. 

“Los estados de Chile y Argentina siguen matando hermanos mapuche, no lo podemos aceptar” señaló Nora Cortiñas en la histórica ronda de las Madres, Nora Cortiñas, mientras que Miriam Liempe, del Parlamento Plurinacional recalcó que “la cordillera es un punto de union, no un punto de división. Por lo tanto cuando cae uno del lado que caiga es nuestro”.

Reunidas frente al consulado, las voceras de la actividad responsabilizaron al Estado chileno “por el asesinato de Camilo Catrillanca, por los heridos, por la salud física y espiritual de los niños de la comunidad. Exigimos que libere de modo inmediato a los presos y detenga la criminalización del pueblo mapuche y su exterminio”, sentenciaron.

Según informó Mapuexpress, la movilización se trasladó a la Plaza de Mayo, donde las madres de los detenidos desaparecidos realizan sus rondas desde 1977. En el lugar, la dirigenta expresó su pesar por la muerte de Catrillanca y recordó el asesinato de Rafael Nawel, ocurrido el pasado 25 de noviembre.

“Venimos a manifestar nuestro repudio a la muerte cobarde de nuestro joven. Otro joven mas para la Nación Mapuche. La Nación Mapuche no es ni chilena ni argentina, es mapuche. La cordillera es un punto de union, no un punto de división. Por lo tanto cuando cae uno del lado que caiga es nuestro”, añadió Miriam Lepe.

En el documento entregado por las mujeres al cónsul, señalan que “atravesando la cordillera de los Andes, llegaron hasta distintos rincones del continente y del mundo los gritos de auxilio de la comunidad de Temucuicui en el sur del territorio ancestral mapuche hoy nombrado como Chile, donde están siendo brutalmente reprimidos/as y perseguidos/as”.

“Sabemos que en el allanamiento a la comunidad de Temucuicui, el Comando Jungla de la policía colonial chilena ha asesinado al peñi Camilo Catrillanca (nieto del longko de la Comunidad) de un balazo en su cabeza. Camilo fue trasladado al CESFAM de la comuna de Ercilla, pero por la gravedad de las heridas no sobrevivió al ataque policial. Sabemos que hay más heridos de extrema gravedad, entre ellos un menor herido de bala, y que no permiten a sus padres verlo ni asistirlo médicamente. Sabemos que hay varios hermanos presos”, declararon.

En la carta firmada por numerosas organizaciones sociales argentinas, las mujeres piden poner fin al racismo y detener “el genocidio de la gente de la tierra”