“Primicia: el Departamento de Justicia ‘accidentalmente’ reveló la existencia de inculpaciones clasificadas (o un borrador de ellas) contra el editor de WikiLeaks Julian Assange en un aparente error de ‘copiar y pegar’ en un caso no relacionado”.

Así dio a conocer la noticia WikiLeaks en su cuenta de Twitter, de que Julian Assange, el fundador y quien estuvo detrás de la masiva filtración de documentos clasificados de Estados Unidos 2010, ya fue inculpado de crímenes que aun están en reserva.

¿Y cómo se supo? ¿Después de una nueva investigación que reveló la interna de la justicia estadounidense? Muy lejos de aquello. Todo fue un error o un accidente.

La fiscal adjunta Kellen Dwyer se encontraba archivando un caso separado y le pedía por escrito a un juez a que mantuviera clasificado ese documento, pero cuando se refirió a éste, lo hizo mencionando a Assange en lugar del nombre oficial del archivo.

“Debido a la sofisticación del acusado y la publicidad que rodea el caso, es improbable que otro procedimiento pueda mantener secreto el hecho de que Assange fue inculpado“, publicó el diario The Washington Post.

Y además, escribió que el archivo “debe permanecer clasificada hasta que Assange sea arrestado”, confirmando aun más la información anterior, aunque los cargos por los que fue condenado siguen en secreto.

Hasta ahí, podría haberse mantenido en secreto, sin embargo todo se hizo público con un tuit de Seamus Hugues, vicedirector del Programa de Extremismo de la Universidad George Washington, quien en EE.UU. es conocido por seguir la huella de los archivos judiciales. Posteriormente, lo confirmó WikiLeaks.