Hasta cinco años de cárcel y 300.000 euros es la pena que contempla la justicia francesa por recoger o tratar datos personales que incluyan de manera directa o indirecta “orígenes raciales o étnicos de personas“. Y es justamente esto lo que el PSG estaría incumpliendo.

El equipo parisino, donde en su rama femenina juega Christiane Endler como una de sus máximas figuras y en la masculina Kylian Mbappé, es investigado por la Fiscalía por “discriminación fundada en el origen, etnia o la nacionalidad”, según reportan medios internacionales.

Todo lo destapó el medio francés Mediapart y que derivó en la investigación legal en el poderoso club francés.

Pese a esto, el mismo Paris Saint-Germain abrió una investigación interna donde no se encontraron casos de discriminación, según señalan desde el propio equipo.

¿Pero cuáles son la pruebas? De acuerdo lo expuesto, lo encargados de ver posibles talentos jóvenes para llevarlos al club, debía rellenar fichas donde se pedía detallar el origen de los posibles fichajes con cuatro apartados, que eran el de francés, magrebí, antillano y africano. El problema, es que esto es sancionado por la ley francesa, tal como se dijo arriba.

El principal cuestionado es Marc Westerloppe, el responsable de la mayoría de los fichajes desde el 2013, de quien se publicaron actas en las que se señala su deseo porque se contrataran menos jugadores africanos o antillanos y más franceses, según Football Leaks.