Habían estado todo el día en la casa de Camilo Catrillanca junto a otras cuatro personas, trabajando en el piso de la casa, y querían matar un cordero pero como les faltaba cilantro, después de almuerzo decidieron partir en el tractor a la casa de la mamá de Camilo. Fue esa la decisión que llevó al joven de 24 años, y al adolescente de 15 años que lo acompañaba, a encontrarse con el operativo del Comando Jungla que finalmente asesinó al primero.

Este miércoles Radio Bío Bío reveló la declaración completa del menor de edad de iniciales M.P.C. que se convirtió en el testigo clave del hecho, y quien relató que a medio camino decidieron devolverse porque “andaba el pájaro volando” y para evitar que les pasara algo.

“Entonces nos devolvimos y cuando veníamos, como había un corte de camino con árboles, más adelante íbamos a tomar el camino que está por la derecha y justo cuando el peñi Camilo iba entrando vimos tres carabineros y escuché un disparo de escopeta en la parte lateral del tractor; saltó pintura”, relató.

Ante esto, se devolvieron por el mismo camino por el que venían hasta que aparecieron dos carabineros de entre las espinas, quienes comenzaron a dispararle a la parte trasera del tractor “en ráfaga”, y por esa razón, Camilo le advirtió al joven que se agachara.

“Después me dijo de nuevo ‘agáchate’ y ahí yo me agaché más, su voz era más bajoneada, era distinta a como me lo decía siempre y ahí él iba como agachado y después se escuchó otra ráfaga y ahí fue cuando mi peñi se iba en el tractor para el lado. Le salió líquido de la nariz, entonces yo frené el tractor, pisó el freno y dio vuelta la llave quitando el contacto”, agregó.

El adolescente se bajó del tractor con las manos en la cabeza y le advirtió a los uniformados que habían herido a su compañero pero no lo tomaron en cuenta y lo tiraron al suelo, lo hicieron ponerse boca abajo, lo amarraron de manos y pies y lo empezaron a agredir, incluso, con una subametralladora Uzi. También recibió una serie de insultos, y luego de un rato, los carabineros decidieron ponerlo de pie contra una tanqueta.

“Ahí veo que mi compañero estaba en el tractor y un carabinero le pone algo en la cabeza y le trata de hacer reanimación arriba del tractor… La primera vez que nos dispararon los carabineros, como dije vi a tres, el del medio disparó con una escopeta y el del lado derecho iba con la cámara que era el mismo que se cambió la cuestión negra de la cámara en la tanqueta“, relató.

Ambos fueron trasladados en vehículos diferentes, y el menor contó que “cuando íbamos llegando a Ercilla pasa por el lado la camioneta Dodge con mi compañero herido y ellos se dieron hasta una vuelta a la plaza antes de llevarlo al Cesfam“.

El adolescente fue llevado hasta la Comisaría de Ercilla, donde estuvo en los calabozos con sus extremidades esposadas. “Yo también le preguntaba cómo estaba mi compañero y ellos me decían ‘¿cuál, el finao’, el que matamos?’”.

“Yo les pregunté si era en serio, y ellos me dijeron ‘no te estoy diciendo que lo matamos, huevón’. Como 40 minutos después me llevaron a Collipulli porque llegaron más peñis, me llevaron a constatar lesiones y el doctor me preguntó si me dolía alguna parte y yo le dije todas las partes donde me dolía y me tocó donde le dije y me dijo ‘ahhh no tenís nada’”, agregó.

Finalmente, el joven contó que “cuando carabineros le hizo reanimación en el tractor a mi compañero, él estaba con toda la ropa y cuando lo bajaron de la Dodge en el Cesfam de Ercilla él ya venía sin ropa“.