El general director de Carabineros, Hermes Soto, llegó la tarde de este miércoles hasta la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara de Diputados para entregar antecedentes sobre el operativo del Comando Jungla, que hace una semana asesinó al joven mapuche Camilo Catrillanca en la comunidad de Temucuicui, en Ercilla.

La máxima autoridad de Carabineros insistió en la versión oficial que señala que el procedimiento –que ahora aseguran que estuvo compuesto por personal del GOPE– se originó luego de recibir una denuncia por el robo de tres vehículos desde la Escuela Santa Rosa, y que los responsables fueron perseguidos por un helicóptero institucional quienes le dieron la información al personal terrestre.

Fue así como los uniformados llegaron hasta el sector conocido como La Laguna, donde se encontraron con Catrillanca, quien se trasladaba en tractor hacia la casa de su madre acompañado de un adolescente de 15 años, y que recibió un balazo en la cabeza.

El domingo pasado se conoció que uno de los carabineros que participaba del operativo destruyó la tarjeta de memoria de la cámara que por protocolo debe portar, y esta tarde Soto explicó que “según lo señalado por el funcionario, eran imágenes personales de una situación personal con su señora, su pareja, que él no quiso que se hicieran públicas o de conocimiento para las personas”.

Este caso ha estado marcado por el cambio de las versiones que han entregado las autoridades sobre los registros sobre el hecho: en un comienzo se aseguró que ellos se habían entregado a la Fiscalía, luego se señaló que los funcionarios en cuestión no habían portado cámaras, y luego salió a la luz al versión más reciente, respaldada por Soto esta tarde.

El general director de Carabineros además explicó que ese era el único registro, debido a que solo dos de los cuatro carabineros involucrados tenían cámaras Go pro de encargo personal, aunque solo uno de ellos la llevó al lugar, mientras que el otro la dejó en la casa.

La situación provocó que cuatro de los funcionarios involucrados fueran dados de baja, mientras que el general Mauro Victtoriano, jefe de la zona Araucanía Control y Orden Público, y el Coronel Iván Contreras Figueroa, prefecto de Fuerzas Especiales de la Araucanía presentaron sus respectivas renuncias.