Tras casi dos años de trabajo como Concejala por Santiago, he podido observar que la violencia en nuestra comuna se traduce en la absoluta falta de convivencia cívica en espacios públicos y resguardo por el respeto y buen trato de todos los actores. Actualmente nos encontramos frente a una crisis generalizada de la educación municipal en Santiago, que desde lo político tenemos mucho que analizar, proponer y resolver en conjunto.

El nivel de violencia que vivimos actualmente nos tiene sorprendidos y preocupados  como  ciudadanía y el diagnóstico es generalizado: “Esto debe parar”. ¿Pero a qué responde esta violencia desatada?, ¿Es una vía de escape para algunas y algunos?

Sabemos que a nadie le gusta que se incendie un paradero o un bus del Transantiago, pero tampoco que se acosen mujeres en la calle, que el bullying se desarrolle en los colegios, que el Estado viole los DDHH, ni que la pobreza abrume a miles de familias; todas situaciones violentas con causas multifactoriales y que debemos abordar sistemáticamente para frenar cada situación que esté a nuestro alcance.

También existen otras formas de violencia como la ejercida contra las mujeres, temática que lentamente se ha ido visibilizando, lamentablemente a través de los femicidios, que son la máxima expresión de este tipo de violencia. Sin embargo, reconocemos la existencia de un camino previo que se localiza en el trato machista que tiene la sociedad hacia las mujeres, y que tiene que ver con prácticas como la “cultura del piropo”, que trata a la mujer como objeto y que afortunadamente cada vez es más repudiable y ya existe conocimiento y aceptación de que es acoso, específicamente “Acoso Callejero”, del cual la mayoría de las mujeres hemos sido víctimas.

Por lo mismo es que se vuelve necesario implementar en Santiago una Ordenanza contra el Acoso Callejero, algo por lo que hemos trabajado durante meses, para que acosar a alguien no esté permitido y sea sancionado. Esto lo consideramos como un mínimo de justicia.

Finalmente, sabemos que no sólo las mujeres sufren acoso u hostigamiento, es por eso que creemos que la ordenanza debe proteger también a las personas con discapacidad, a las personas cualquiera sea su orientación sexual e identidad de género, su nacionalidad o pertenencia a algún pueblo originario; es decir que proteja en contra de todo tipo de acoso.

#NoMásViolencia

#MeHagoCargo

#FrenemosElAcosoCallejero


Socióloga , Escritora, Concejala de Santiago.