Sigue la polémica por el ataque que realizaron hinchas de River Plate al bus de Boca Juniors en la antesala del partido de vuelta por la final de la Copa Libertadores.

El partido que fue suspendido ayer fue reprogramado para hoy, pero ahora se sumaría otro inconveniente para su realización: la negativa de los jugadores xeneizes a disputar el encuentro.

Este rechazo a jugar el pleito definitorio ante su clásico rival viene de la mano con la determinación de exigir la copa por secretaría.

Según informó el periodista argentino de Fox Sports, Juan Fernández, Boca “va a poner en ese pedido formal es el sentir de los futbolistas. Está claro que Pablo Pérez no lo puede jugar”.

La decisión de los jugadores estaría en contra del compromiso que hizo el presidente del equipo, Daniel Angelici, con la Conmebol para disputar el encuentro durante esta jornada.

La final del siglo, que ya se transformó en un papelón sigue en duda y sólo con el correr de las horas sabremos si se juegan los 90 minutos que faltan en la cancha de River.