Francisca Díaz, egresada de Derecho de la Universidad Austral, denunció e 2016 a Willy Axel Gustav Fahrenkrog Podlech, entonces fiscal subrogante de Hualaihué, de una agresión sexual. Los tribunales dictaminaron un sobreseimiento definitivo debido a que el hombre fue procesado por violación, por un mal procedimiento, aunque ella habló de abuso sexual. Y hace tan solo unos días, ella terminó siendo declarada culpable por “denuncia calumniosa”.

“El caso es lamentable por lo que significa en términos de un desincentivo a las denuncias que en materia de delitos sexuales es algo que se ha intentado incentivar con campañas del gobierno e internacionales en todo el mundo”, dice Yanira Zúñiga, prodecana Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Austral de Chile, en conversación con Rayén Araya en #AquíYAhora.

La también profesora de Derecho Constitucional en la Universidad Austral destaca que a Francisca no solo se le está condenando a años de prisión, sino que “en la medida de que es egresada de Derecho, también conlleva una inhabilitación para jurar y desempeñarse como abogada, tendrá una doble sanción, además de las sanción penal, una sanción específica de inhabilitacion”.

Puntualmente sobre la denuncia calumniosa, Zúñiga aclara que “este delito casi no se investiga y mucho menos se condena en Chile y las razones es porque que se requiere de aristas muy especiales. Básicamente que se formule una denuncia y se comprueba a todas luces que es falsa, y ese estándar de ‘a todas luces es falsa’ es muy difícil de alcanzar.

“No se satisface por el solo hecho de que se formule una denuncia y no se logre comprobar, o no se asigne culpabilidad a personas determinadas”, subraya la académica con post-doctorado sobre género y paridad en la participación política.

Y es que el caso de Francisca, que desencadenó un hashtag en redes sociales llamado #FranYoTeCreo, está marcado por un proceso en el que los estereotipos de género  estuvieron muy presentes, teniendo un impacto negativo tanto en su caso puntual como marcando un precedente de peligro en las denuncias de abuso sexual que puedan venir en adelante.

“La Corte Interamericana de DD.HH. ha visado varias condenas en el caso de Chile justamente por el uso de estereotipos, como en el caso de la jueza (Karen) Atala. Se le criticó a Chile el uso de estereotipos para construir sentencias”, apunta Yanira Zúñiga.

En el mismo sentido, comenta que en el juicio de Francisca “se asumió el uso de Tinder como disposición de las mujeres a tener de entrada relaciones sexuales; que el alcohol por sí solo es indicador, en la medida que se enmarca en una reunión con un varón que se conoce a través de Tinder,  de que es indicio de presentación de consentimiento sexual”.

“Los estereotipos están más o menos presentes en la practica judicial en una serie de juicios que afectan a las mujeres”, zanja.

Finalmente, la prodecana alerta que “movimientos de denuncia como el Me Too han hecho que mujeres se empoderen y lo que aquí hay es una resistencia a ese empoderamiento porque el resultado de la sentencia supone que las denuncias pueden tener consecuencias negativas para ellas mismas, ademas de las consecuencias que ya viven y que habitualmente tienen que ver con la revictimización.

Cabe recordar que en el proceso que vivió Francisca Díaz, se produjeron diversos hechos que levantaron críticas.

El abogado de Willy Fahrenkrog, Andrés Firmani, llegó a preguntarle si “sabe leer” cuando estaban discutiendo la definición de penetración, no entendiendo que el término no se reduce exclusivamente al miembro masculino.

O que la carabinera Carolina Montiel, la primera en tomarle declaración a Francisca la noche de la agresión, dijo que “la afectada no esta estaba afectada, pero igual estaba llorando”, pero que “no era un llanto de violación”.

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