El Departamento de Estado de Estados Unidos elaboró un informe sobre trata de personas en Chile el pasado mes de julio en el que concluye que las sentencias judiciales sobre casos de delito de trata de personas son “débiles”. “Las sentencias débiles por condenas de trata de personas continuaron obstaculizando los esfuerzos para disuadir y responsabilizar a estas personas. Ningún condenado recibió penas de prisión durante el año”, reza el texto.

Según reporta el documento, que analiza los casos de 2017 y 2016, el año pasado hubo tres personas declaradas culpables por este ilícito en el país y que “ninguna fue condenada a penas de prisión, lo que es inadecuado dada la gravedad del delito”. Se trata de una mujer chilena y un hombre argentino, sentenciados a cinco años de libertad vigilada y el pago de una multa de 50 UTM por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual; y un ciudadano indio, condenado a tres años de libertad vigilada y una multa de 25 UTM como autor de trata con fines de trabajos forzados. El documento estadounidense indica también “que los jueces con frecuencia suspendieron o conmutaron las sentencias”.

Respecto al cuidado a las víctimas de este ilícito, el documento de EE.UU. dice que “el gobierno no proporcionó refugios especializados adecuados a las víctimas masculinas o a las personas fuera de la capital”.

Más allá de la advertencia, el documento señala que “el gobierno de Chile cumple plenamente con las normas mínimas para la eliminación de la trata de personas”. En este sentido, confirma que Chile permanece en el nivel 1, que representa el más alto de cumplimiento a nivel mundial.

Desde la División de Seguridad Pública de la Mesa Intersectorial de Trata de Personas (MISP), liderada por la Subsecretaría del Interior, recordaron que fue el 14 de junio de 2018 cuando se condenó por primera vez a pena efectiva por trata de personas a nivel país al dictarse dos penas de 10 años de prisión a dos imputados de nacionalidad ecuatoriana.