Sigue el relato sobre la actuación que llevó a cabo Carabineros el pasado 14 de noviembre en Ercilla y que acabó con el asesinato de Camilo Catrillanca por un balazo en la cabeza.

Este lunes el director general de Carabineros, Hermes Soto, asistió a la Comisión de Derechos Humanos del Senado, donde detalló ante los parlamentarios y parlamentarias el procedimiento aplicado por los uniformados durante su intervención. En su declaración, entregó una nueva versión de lo ocurrido con la tarjeta de memoria que estaba en la cámara Go Pro: ahora el agente Raúl Ávila la habría hecho desaparecer “a través del baño”. Según el director general, “cuando se le toma declaración administrativa al sargento que participa en estos hechos, él señala ante el fiscal administrativo, que es el fiscal de la fiscalía de Temuco (un coronel de Carabineros) que mantuvo la tarjeta en su poder y la rompió posteriormente, y la hizo desaparecer a través del baño de no sé, de su casa”, relató.

Soto no especificó nada más, con lo que quedó al aire a qué se refería Ávila con “el baño”. Tampoco se aclara si la tarjeta fue o no destruída delante del menor de 15 años que acompañaba a Catrillanca en el tractor cuando fue asesinado.

Nada de eso fue tomado por los parlamentarios de la Comisión. Tampoco no lo abordaron los periodistas en el punto de prensa que se celebró al final de la comparecencia.

La primera versión de los hechos fue que Ávila destruyó la tarjeta de memoria tras cortarla con una tijera delante del menor de 15 años que presenció el asesinato del comunero mapuche. Así lo aseguró él mismo a los investigadores la semana pasada, tras quedar en evidencia que los agentes que intervinieron no habían dicho la verdad en un primer momento.

Este caso ha estado marcado por las contradicciones de las versiones de Carabineros, que han ido entregando información contrapuesta a medida que avanza la investigación.