A través de un relato compartido en redes sociales denunciaron la detención irregular de una mujer colombiana por parte de Carabineros, ocurrida durante el pasado fin de semana en Recoleta.

La mujer, llamada Devy Cuero, esperaba a su hermano afuera de un restaurante en el Barrio Bellavista cuando fue abordada por carabineros. Sin mediar diálogo, los funcionarios la toman a ella y a su hermano y comienzan a llevarlos al carro policial. Devy preguntó por qué la detenían y la respuesta del cabo 2° J. Zúñiga S. fue “Te detengo porque odio a los negros, negra culiá”.

Ambos fueron esposados y conducidos a la comisaría, donde alguien recién le comentó que había un llamado sobre que “negros estaban haciendo narcotráfico”. Devy les contó que su novio es sargento de la Armada, razón por la cual lo llaman y se ponen en contacto ahí. Ahí, la mujer le señaló que era inocente y la policía estaba abusado. Acto seguido, Zúñiga le quitó el celular y lo destruyó de un golpe en el suelo.

Minutos más tarde, los policías le pasan una boleta de un parte en la 6ta comisaría de Recoleta por “consumo de bebida alcohólica en la vía pública”, algo totalmente falso según los testigos, que aseguran que ambos salieron del restaurante sin siquiera portar una botella de agua.

Horas después, el hijo y cuñada de Devy llegan a la comisaría preguntado y pidiendo explicaciones. Entonces fue detenido F., el hijo de 15 años de la mujer, a quien habrían golpeado y asfixiado al interior del lugar.

El testimonio fue corroborado por el periodista Richard Sandoval, quien fue detenido por Carabineros tras gritarles “ladrones y asesinos” en el mismo barrio: “Bastaron esas dos palabras – insisto en la importancia del desde lejos- para que corrieran desaforados hasta reducirme, tirarme al suelo, insultarme y amenazarme”, relató.

“Me ofrecieron dejar todo en nada, para que no los denunciara, a lo que me negué, más cuando vi cómo detenían a una colombiana negra sólo por ser colombiana negra, como me dijo su hijo de quince años que esperaba solo y asustado, hasta que le dijeron que la trasladarían porque ya estaba en manos de un fiscal. Lo mismo me pudo haber pasado a mí si no les decía que era periodista, si no me googleaban para confirmarle al capitán que sí era periodista”, contó.

Sandoval agregó que “estoy seguro que me hubieran torturado en el calabozo e inventado delitos para perjudicarme, tal como lo hicieron con la colombiana, dejada hoy en libertad acusada de cosas que nunca hizo -maltrato de obra a carabineros-, pues su único delito fue encontrarse con carabineros desaforados en el uso de sus privilegios en un control de identidad”.

En su relato, el periodista señaló que la mujer colombiana le dijo que “el policía, para borrar las evidencias, me quitó mi teléfono y lo destruyó y cuando le pregunté el porqué iba a quedar detenida me respondió ‘colombiana concha de tu madre porque odio los negros y los colombianos culiaos’. Y voy aprovechar mi cargo para hacer que saquen todos los colombianos culiao de mi país”.