Jacqueline van Rysselberghe está lanzada en su campaña por la reelección en la presidencia de la UDI.

La senadora compite contra el diputado Javier Macaya, en medio de polémicas en torno a la votación, ya que cerca de mil personas aparecen con “militancia suspendida”, lo que les impediría hacerse parte de la votación electrónica del próximo 2 de diciembre. El proceso estará a cargo de la empresa Evoting, la misma que llevó las caóticas elecciones internas de Ciudadanos.

Quien lleva adelante la campaña de de Van Rysselberghe es Gonzalo Cornejo, ex alcalde de Recoleta, quien fuera investigado hace unos años por fraude al fisca cuantificado en más de mil millones de pesos, relativos a asesorías no realizadas y arriendo de sede parlamentaria de su esposa, la ex diputada Claudia Nogueira. El caso terminó en un acuerdo de restitución de 30 millones al Estado.

Gonzalo Cornejo también está involucrado en el caso Corpesca, por financiamiento irregular de la política. Mientras era asesor del entonces ministro de Economía Pablo Longueria, firmó dos millonarios contratos que según una auditoría de Contraloría “no constituyen con respaldo concreto que dé cuenta de la realización de la labores encargadas”. En el mismo período. Cornejo entregó tres boletas de honorarios a la pesquera del grupo Angelini a través del Centro de Estudiso Sociales y Ciudadanos S.A., que suman un total de 4,2 millones de pesos. La ex periodista de la UDI Lily Zúñiga ha denunciado directamente a Cornejo de orquestar la red de corrupción adentro del gremialismo.

Cornejo fue entrevistado por Pauta en su calidad de jefe de campaña de JVR y ha sido cuestionado por la lista de Macaya, quienes acusan que la actual dirección del partido incluso se ha reservado listas de militantes. El jefe de campaña no se complica con las críticas y apunta a que el foco de la senadora es alejarse de las figuras clásicas del gremialismo.

FOTO:VICTOR PEREZ/AGENCIA UNO

“Jacqueline se siente una Evita y quienes la acompañamos en esta campaña somos sus orgullosos descamisados”, dijo Cornejo, en una llamativa comparación. Evita Duarte de Perón es una de las figuras más emblemáticas de la izquierda argentina, adorada por las clases populares por su cercanía con la gente, sus “descamisados”, como los llamaba.

La apuesta de JVR es derrotar a Macaya y con él al senador Juan Antonio Coloma, el último de los “coroneles” activos del gremialismo.