Informes balísticos de la PDI y una serie de declaraciones judiciales son parte de la evidencia que permite ir cerrando el cerco de la investigación y empezar a sacar algunas conclusiones en torno a la muerte de Camilo Catrillanca, el joven de 24 años que fue baleado por la espalda en medio de un operativo del Comando Jungla.

Es en ese marco que un peritaje de la Policía de Investigaciones estableció, a través de un análisis balístico, que  la bala calibre 5.56 que impactó en el cráneo del peñi en Temucuicui salió de un fusil que solo portaban dos de los cuatro sargentos de Carabineros que estuvieron en el lugar, de acuerdo a lo que consigna Bío Bío.

Gracias al cruce de información entre las huellas de identidad de cada bala, las que al momento de hacer el trayecto por el cañón del arma va marcando una serie de huellas únicas que están registradas en el sistema de Carabineros, y el arma a la que correspondía, se puede establecer que pertenece al sargento del Gope Raúl Ávila o Fabián Alarcón.

Cabe destacar que el sargento Ávila es el mismo que habría hecho trizas la tarjeta de video que registró el operativo, mientras que Alarcón es reconocido en algunos testimonios como el primero en disparar al tractor que manejaba Catrillanca.

En tanto que el informe final donde se debe establecer definitivamente de quién de los dos era el arma se enviará en los próximos días al Ministerio Público.