Durante el pasado lunes, Daniel Jadue presentó la Universidad Abierta de Recoleta, un iniciativa de educación popular que permitirá a quienes estén interesados tomar cursos, talleres, charlas y seminarios gratuitos, impartidos por académicos de diversos planteles.

La iniciativa ha sido celebrada en redes sociales y ha provocado felicitaciones a la gestión de Jadue, con varios interesados que ya piensan en inscribirse en las actividades que comenzará el proyecto a partir del próximo año. 

Sin embargo, desde el Ministerio de Educación no compartieron el entusiasmo por la propuesta, que no impartirá carreras que se traduzcan en grados académicos y cuyas clases se realizarán en colegios municipales de la comuna.

Juan Eduardo Vargas, jefe de la División de Educación Superior del Mineduc, señaló que “la ley 21.091 de Educación Superior define a las universidades como instituciones que, entre otras materias, se abocan a la formación de graduados y profesionales con orientación a la búsqueda de la verdad y el desarrollo del pensamiento autónomo y crítico”.

A la vez, argumentó que una institución que “no ha cumplido con dicho procedimiento de creación, y cuyo objetivo es dictar cursos, talleres, seminarios y charlas, no debe llevar el nombre de universidad, ya que no cumple con los requisitos mínimos que se exigen para tener dicha nominación y sólo genera confusión entre los estudiantes y el resto de la comunidad educativa”.

En este sentido, Vargas añadió que “la claridad y transparencia son elementos necesarios si queremos tener un sistema de educación superior que sea beneficioso para los estudiantes de nuestro país”.

A través de redes sociales, el alcalde de Recoleta respondió a la postura del Mineduc: “No esperábamos menos de quienes el año 2015 nos dijeron que la farmacia popular era inconstitucional. El tema no es el nombre, sino la democratización del saber”, escribió Jadue.