@meetmayacat es el nombre de una cuenta de Instagram que retrata la historia de Maya, una gatita que tiene “Síndrome de Down”, y que fue adoptada por su dueña luego de haber pasado por un un santuario para “gatos raros”.

“Ella tiene un cromosoma extra y quiere mostrar al mundo que la diferencia es extraordinaria”, dice la descripción de la cuenta, que publica las aventuras de la felina, como sus disfraces de Halloween, sus divertidas formas de comer y sus juegos con Dragon, la otra gatita del hogar en la ciudad de Salem, Massachusetts (Estados Unidos).

De forma más precisa, el síndrome de Down sólo existe para la especie humana, que tiene 23 pares de cromosomas –donde está contenida la información genética–, y se manifiesta cuando una persona tiene una copia extra del cromosoma 21, es decir, tres en lugar de dos.

Sin embargo, otras especies animales también pueden sufrir anomalías genéticas, y experimentan trisomías cromosómicas de algún tipo, que dan lugar a dificultades cognitivas y fisiológicas o anomalías anatómicas, como es el caso de los ratones, que la presentan en el cromosoma 16. La diferencia radica principalmente en que no se trata de la trisomía 21, que es característica de la estructura del ADN humano.

Recientemente la dueña de Maya lanzó un libro para niños que busca enseñarles a aceptar y a mostrar cariño a quienes son diferentes o tienen alguna enfermedad.

“Este adorable libro de dibujos presenta a @meetmayacat y enseña a niños de todas las edades a aceptar a quienes son diferentes. Escrito para normalizar discapacidades o condiciones físicas, de desarrollo y emocionales de todo tipo, este libro puede abrir los ojos de todos a la idea de que cada vida merece amor y aceptación”, dice parte de la presentación del libro.

Además, señala que el texto “incentiva a los niños a tratar a otros como quieren ser tratados e incentiva la inclusión a través de la metáfora de una pequeño y travieso gato”.

“Los niños más pequeños pueden verse reflejados en los comportamientos básicos de un gato (o un niño) que no se ve o actúa como ellos lo hacen, mientras que los mayores pueden entender por qué deberían tratar a los otros con amabilidad”.

Además, explica que las ganancias del texto son donadas a The Odd Cat Sanctuary –de donde Maya fue rescatada–, y a las Olimpiadas Especiales de Massachusetts.