No son muchas las figuras, de cualquier ámbito, que se han atrevido a criticar el sistema de financiamiento de la Teletón, mal que mal, se ha hecho cargo una necesidad que no ha sido resuelta. Sin embargo, esto no quiere decir que no se pueda cuestionar el uso que las empresas donantes hacen de la plataforma para promocionar sus productos y al mismo tiempo aparecer como donantes.

Sin embargo, algunas figuras de la política o de las artes sí han roto el silencio criticando no la labor de la institución, sino que lo que rodea al trabajo, como lo hizo Jorge González en 2002.

Mismo año en que la recordada diputada comunista Gladys Marín interpeló directamente a las empresas, llamándolas a donar parte de sus utilidades, en vez de hacer comprar sus mismos productos a  las personas.

Pero es no fue todo, ya que estas palabras se produjeron en medio de un incómodo ofrecimiento de las empresas, en que dijeron que donarían 40 millones de pesos a la Teletón si la por entonces presidenta del PC se daba un beso con Joaquín Lavín, hoy alcalde de Las Condes.

“Yo hago la propuesta, a cambio, de que los grandes grupos económicos, me estoy refiriendo al señor Angelini, al señor Saieh, los Matte, Luksic y las transnacionales, la CTC, Endesa España, etc…, aporten el 1% de sus utilidades”, dijo fiel en su estilo la diputada que fallecería 3 años más tarde, el 6 de marzo del 2005

Y recalcó que “sepan ustedes que con el 1% de esas utilidades se completa la Teletón de forma permanente y además se soluciona el problema de la salud”.

Finalmente zanjó todo indicando que “los que tienen generosidad del alma y no hacen de la generosidad un negocio o un espectáculo, que entreguen la plata ahora, sin necesidad de pedir plata a cambio de un hecho político de gran envergadura que tiene otro significado”.