Sigue la polémica por la final de la Copa Libertadores de América. Esta vez River Plate se fue con todo contra la decisión de la Conmebol de realizar el partido en España.

La postura del ente rector del fútbol sudamericano de jugar el partido en el Santiago Bernabéu no cayó bien en la dirigencia del club millonario, que señaló que esto “desnaturaliza” la competencia.

Entre los argumentos que River puso arriba de la mesa está que el ataque de sus hinchas al bus de Boca Juniors fueron responsabilidad del operativo de seguridad que se desplegó en la previa del partido.

“La responsabilidad por la falla del operativo de seguridad del día sábado 24 del corriente mes, ocurrida fuera del anillo perimetral dispuesto para el evento, fue, además de pública y notoria, asumida abiertamente por las más altas autoridades del Estado. Esto equivale a decir que los hechos que River Plate lamenta -y por los que se solidarizó oportunamente- no son de ningún modo responsabilidad del club”, sostuvieron en un comunicado.

Además de esto, el club argentino dijo que con esta decisión se está perjudicando a los más de 66 mil asistentes que fueron al estadio.

“A esos mismos espectadores se les niega ahora -injustificadamente- la posibilidad de presenciar el espectáculo, en virtud de la evidente diferencia de costos y la distancia propia de la sede elegida”, argumentaron.

Para finalizar, la dirigencia señaló que es incomprensible “incomprensible que el clásico más importante del fútbol argentino no pueda desarrollarse con normalidad en el mismo país que en los días que corren se desarrolla un G20”.

“El fútbol argentino en su conjunto y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no pueden ni deben permitirse que un puñado de violentos impidan el desarrollo del Superclásico en nuestro país”, remataron.