Apenas faltaban cuatro días para que los chilenos que se declararon culpables del homicidio culposo de Yusani Bin Ishak, una mujer trans en Malasia retornaran al país. Sin embargo, la fiscalía local decidió apelar y puso en suspenso nuevamente el futuro de Felipe Osiadacz y Fernando Candia.

Ambos pasaron quince meses recluidos y recibieron una pena de dos años de presidio, a la que se le descontó el tiempo en prisión preventiva y otros ocho meses por buena conducta. Iban a ser liberados el próximo martes, hasta que el ente persecutor de Malasia apeló a la sentencia. Ahora, habrá que esperar el pronunciamiento del tribunal.

Aún no está claro si la acción fue presentada por un error en la resolución o por un eventual desacuerdo. Tras el juicio, los hechos fueron recalificados como homicidio culposo, pero todo podría cambiar, ya que en esta etapa ante la Corte de Apelaciones, la Fiscalía podría presentar testigos y pruebas que no fueron acogidas durante el juicio. 

Las familias de ambos chilenos ya habían realizado las gestiones para obtener la extensión de la visa, lo que los libraría de problemas legales al obtener su libertad. Al respecto, la abogada Venkateswari Alagendra, defensora de los condenados, señaló que “la apelación era una opción posible, finalmente fue hecha. La Fiscalía no está contenta con la sentencia de la corte y apeló”.

Sin embargo, acotó que hasta ahora la fiscalía “no ha pedido que continúen detenidos. Mientras la fiscal no diga lo contrario deberían ser liberados”. Dependiendo de lo que solicite el persecutor, ambos podrían enfrentar la nueva etapa del juicio en libertad.