Con un llamado a la unidad de la izquierda y a “que nuestras diferencias no nos separen” por parte del alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, este domingo finalizó la segunda jornada del encuentro “Ciudades Sin Miedo”, que reunió a distintos actores de Latinoamérica para debatir en torno al municipalismo –corriente política y social que propone el control de los territorios para la transformación democrática–, y que fue organizado por la Cooperativa de Ideas Vía Porteña, el Centro Cultural Playa Ancha y el Observatorio de Comunicación de la PUCV, en conjunto con el movimiento argentino “Ciudad Futura”.

Durante dos días el evento, que se realizó por primera vez en América Latina y que tiene sus ediciones previas en Barcelona, Varsovia, Nueva York y Bruselas, fue escenario para un intercambio entre representantes de distintos países como Argentina, Ecuador, Brasil, Uruguay y Chile, y que tuvo como eje principal el combate contra el neoliberalismo, el auge de los fascismo y la profundización de la democracia a través de las administraciones locales.

“Podemos demostrarle a los pueblos de Latinoamérica que otro mundo es posible, desde los territorios, desde las ciudades es posible construir”, agregó el líder comunal, en una intervención en la que además mencionó como homenaje “a aquellos que igual que nosotros, en distintas partes de Latinoamérica han luchado por justicia, democracia, por el respeto a nuestros pueblos”, entre ellos, Camilo Catrillanca, Marielle Franco y Alejandro Castro.

Al igual que el sábado, durante la jornada de este domingo, se realizaron una serie de mesas de trabajo en torno a distintas temáticas vinculadas con los gobiernos locales, como la participación política de las mujeres, la democratización del espacio público, la lucha por la recuperación de derechos, la intervención en el mercado de la salud y el trabajo por el cuidado del patrimonio.

En la mesa sobre la participación de las mujeres en política, uno de las principales desafíos que se abordó fue cómo acercar el feminismo a la cotidianidad, debido a que aún es visto como un asunto de la academia desde las clases populares. “Tenemos que lograr un encuentro entre la academia y el barrio, un lenguaje más cercano”, señaló Marcela Calderón, de la municipalidad de Valparaíso.

En la instancia también estuvieron presentes Paloma Scalco (concejala de Luján, Argentina, por Ciudad Futura), y Samia Bomfim (diputada de Sao Paulo, PSOL). La primera relató cómo se vivió el debate por el aborto libre en el país –que finalmente no fue aprobado– y cómo el trabajo de base fue permitiendo que la ciudadanía entendiera la urgencia de su aprobación y creciera el apoyo.

“Feminizar la política es lo único que la salvará”, señaló la concejala. Bomfim, por su parte, destacó la importancia de que las mujeres “lleguen a los espacios que nos han sido negados”, y contó que en Brasil se han tomado algunas medidas como que el 30% de las listas parlamentarias en elecciones estén integradas por mujeres. Sin embargo, uno de los principales obstáculos para ellas es la falta de recursos y desigualdad salarial.

“Conozco mujeres con 2 o 3 jornadas laborales para poder mantenerse a ella y sus hijos, ¿en qué momento se van a dedicar a la política?”, señaló.

Finalmente, en otra de las mesas, los participantes ahondaron en cómo los distintos movimientos sociales y políticos han logrado convertir sus demandas en propuestas concretas, como por ejemplo a través de la defensa de la tierra, de Ciudad Futura en Rosario, ante una inmobiliaria que quería intervenir la última reserva urbanizaba. En el lugar, finalmente, se instaló el tambo La Resistencia, como un modelo de producción que sigue en funcionamiento hasta el día de hoy.

“Los partidos tienen que tener una cuota de audacia política y proponer nuevas formas de hacer”, aseguró Jessica Pellegrini, representante del movimiento.

Foto: Nicolás Romero

Foto: Nicolás Romero

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