En 20 años, más de 525 mil personas han muerto en el mundo producto de eventos climáticos extremos asociados al calentamiento global.

Esa es una de las brutales conclusiones del “Global Climate Risk Index 2019”, elabarado por la ONG alemana Germanwatch y presentado esta mañana en Katowice, Polonia, en el marco del desarrollo de la Conferencia Munidal por el Cambio Climático de Naciones Unidas.

Se trata de la edición número 14 del estudio, que se basa en analizar el impacto cuantificable de eventos metereológicos, hidrológicos y climatológicos extremos. Utiliza, a la vez, indicadores tales como el número de muertos, el número de muertos cada 100 mil habitantes y el costo en pérdidas en millones de dólares.

Si bien no analiza todos los eventos climáticos de riesgo que se asocian al calentamiento global y la emisión de gases de efecto invernadero, el estudio representa, según sus creadores, un verdadera señal de alerte respecto a quiénes son las más vulnerables a estos eventos extremos que se suceden cada vez con mayor frecuencia.

El informe elaboró un ránking de los países que sufrieron más las consecuencias del cambio climático en 2014: Puerto Rico, Sri Lanka, Dominca, Nepal y Perú. Ocho de los diez países más afectados están en vías de desarrollo y tienen un aporte muy menor a los índices de emisión de gases de efecto invernadero en comparación con las naciones más industrializadas.

El listado sitúa a Chile en el lugar número 16, como un país de alta vulnerabilidad ante los repentinos ataques climáticos. Esto se explica porque el año de estudio, 2017, estuvo marcado por inundaciones y desplazamientos de tierra que dejaron 40 muertos a lo largo del país en todo el año, como el aluvión en la villa Santa Lucía en el sur y en el norte y centro del país.

En conversación con El Desconcierto, Maik Winges, uno de los investigadores de Germanwatch, dice que el estudio entrega “una clara imagen de los países que más sufren de los eventos climáticos extremos. Esto muestra la importancia de la mitigación, de aumentar las medidas de adaptación y de cómo apoyar a estos países que sufren grandes pérdidas y daños, cómo los países industrializados tienen que contribuir en esto”.

¿El estudio es una señal de alerta a los efectos actuales del cambio climático?

– Es una advertencia, es difícil relacionar eventos específicos al cambio climático, pero estudios recientes dan cuenta de que este tipo de eventos extremos están aumentando y lo seguirán así en el futuro. Apuntar a que países están sufriendo más te hace una idea de cómo funciona esto, porque son los países que han contribuido menos los que más sufren. Y esto también es una cuestión de responsabilidad.

Ese es un debate en la actual COP, el daño histórico que ha hecho y hace al planeta el norte global.

– Exactamente, el norte global tiene que dar un paso adelante e incrementar sus esfuerzos de mitigación para minimizar el daño colateral en el futuro, también tiene  que apoyar a los países que están sufriendo y que no han contribuido tanto al cambio climático en adaptarse, implementar medidas que los ayude no sufrir tanto de estos eventos, como mecanismos de alerta temprana. Los países saben que pueden hacer, pero siempre hay un riesgo que no se puede cubrir ni por adaptación ni mitigación, porque vivimos en un mundo donde esto ya es una realidad. Van a haber pérdidas y el norte global tiene que dar un paso adelante e incluso financiar esto.

– ¿Cuál es la importancia vincular este tipo de eventos al cambió climático y las políticas para enfrentarlo?

– Esta es una advertencia. Estamos en COP 24 y todos los gobiernos del mundo están acá para hablar de este tema. Tenemos que aumentar la ambición en mitigación, apoyando a los países del sur global en la adaptación. Y Es un asunto complicado porque se trata sobretodo de dinero, entonces se entiende cuándo los países del sur no quieren sumarse con tanta fuerza, porque son los otros los que más han contribuido a la situación actual.