A Greta le enseñaron en la escuela en Suecia que tenía apagar la luz cuando no la ocupara, que tenía que desconectar los equipos, electrónicos, guardar el papel, etc. Curiosa como es, les preguntó a sus profesores porqué. Le explicaron que existía algo llamado calentamiento global.

– Y me pregunté, ¿cómo puede ser que los humanos, una especie animal, sean capaces de cambiar la temperatura de la tierra? Y si esto es así, debería ser nuestra primera prioridad.

Greta Thunberg tenía ocho años de edad entonces. Hoy tiene 15 y es conocida mundialmente como una de las principales activistas por el cambio climático. No solo es, sino que tiene también la apariencia de una niña pequeña. Pero habla ante un salón de gente que tiene mínimo el doble de edad de ella con una gran convicción. “Por años la gente ha visto cómo en estas conferencias de la ONU se ha pedido a los líderes mundiales que bajen las emisiones, pero no ha funcionado, porque las emisiones siguen aumentando. No voy a pedirle a los líderes entonces que se preocupen por el futuro, le voy a decir a la gente que ellos nos están fallando, que nos han ignorado y que lo van a seguir haciendo”, afirma, en medio de una cita de la Conferencia munidal de Cambio Climático (COP 24) en Katowice, Polonia.

Después de sus preguntas a sus profesores, Greta decidió informarse y estudiar sobre el calentamiento global. En agosto de este año, la joven lideró las movilizaciones que paralizaron escuelas en toda Suecia en demanda para que el gobierno se hiciera cargo del combate contra el cambio climático. Cuando la cuestionaban por no ir a clases, respondió tajante y con esa claridad que sorprende por su corta edad: “¿Por qué debería estudiar por un futuro que no pronto puede que no esté, si nadie está haciendo algo para salvar ese futuro?”.

El cambio climático es cada vez más una preocupación para la juventud. Solo en el último año, miles de personas en Australia, Suecia, Bélgica, Finlandia, Braasil, Japón y Estados Unidos se movilizaron demandando a sus gobiernos acciones reales.

La joven estará toda la semana en la COP en conservatorios que ocurren en paralelo a las cruciales negociaciones que llevan a cabo los líderes mundiales, que deberán salir de Katowice con un documento guía para la aplicación de los Acuerdos de París y la mantención de la temperatura global en 1,5°.

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Greta, sin embargo, no es optimista respecto a lo que pueda salir del encuentro. “Tenemos que darnos cuenta de lo que las viejas generaciones han hecho, del desastre que nos dejaron y que tenemos que limpiar”, afirmó. Agregó que no pasa por un tema de tener o no esperanza en el futuro: “No tener fe no es un excusa para no hacer nada. Lo que más sirve es la acción, porque una vez que empezamos a actuar, la esperanza estará en todos lados. No debemos buscarla, debemos hacer acciones”.

Greta Thunberg en Suecia. El letrero dice: “Huelga por el clima”.