En medio de la investigación sobre el homicidio de Camilo Catrillanca, durante un operativo del Comando Jungla, la perito de la PDI, Ximena González, reveló que uno de los carabineros disparó en siete ocasiones su arma y que uno de esos tiros dio en el cráneo del joven. 

González, quien participó en el peritaje balístico de las indagatorias, indicó que el sargento segundo Raúl Ávila percutó un disparo, pero no hirió a nadie, como sí lo hizo uno de los siete realizados por Carlos Alarcón.

En su testimonio, la perito de la PDI apuntó que “luego de obtener diversas muestras (proyectiles) de los fusiles remitidos a pericia, para estudio del rayado balístico de cada uno de los cañones de éstas armas de fuego, se logró establecer coincidencias de huellas de clase e individuales entre los trozos mencionados en el párrafo anterior y los proyectiles testigos obtenidos de las pruebas de funcionamiento del Fusil marca COLT, modelo M4 CARBINE, calibre 5,56 * 45 mm, serie nº AO 403811, levantando en la Fiscalía Local de Collipulli y entregado por el sargento 1º Carlos Alarcón Molina”.

De este modo, se determinó que el arma entregada por Alarcón “fue la que disparó el proyectil balístico que causó la muerte de Catrillanca Marín”. 

Además, señala que “se obtiene que siete vainillas dubitadas calibre 5,56 * 45 mm fueron percutidas por una misma arma de fuego y que solo una fue percutida por otra arma de fuego, por cuento ambas armas de fuego del tipo fusil y del mismo calibre”.

“La vainilla restante fue percutida por el fusil marca COLT, modelo M4 Carbine, calibre 5,56 * 45 mm, serie N AO 449299, el que fue levantado en la Fiscalía Local de Collipulli y entregado por el sargento Raúl Ávila Morales”, finaliza el relato.