Los giros en el proceso para aclarar cómo ocurrió el homicidio de Camilo Catrillanca no paran. Este miércoles, el abogado del ex sargento segundo Raúl Ávila Morales dio un nuevo vuelco al asegurar que su cliente no destruyó la evidencia que registró el operativo del Comando Jungla que asesinó al joven mapuche de 24 años.

“Lo único que puedo señalar por ahora es que no me consta que en esa tarjeta hubiera imágenes privadas y adelantar que mi cliente no manipuló la evidencia”, aseguró Javier Jara, quien asumió la defensa del uniformado luego de que el anterior renunciara hace pocos días.

Las versiones han ido variando a medida que aparecen nuevos antecedentes: por protocolo, los uniformados deben portar una cámara GoPro en sus cascos que grabe el procedimiento, y en un comienzo las autoridades aseguraron que la habían entregado a la Fiscalía, pero luego, el ministro del Interior, Andrés Chadwick (UDI), dio a conocer que la tarjeta de memoria había sido destruida con unas tijeras en Temucuicui, minutos después de la muerte de Catrillanca.

El adolescente de 15 años que acompañaba a Catrillanca en el tractor sindicó a Raúl Ávila como el responsable. Y luego, el general director de Carabineros, Hermes Soto, complementó asegurando que la razón por la que el uniformado lo hizo era porque contenía imágenes privadas con su pareja. Aunque luego esa versión sufrió una modificación, y Soto dijo que la tarjeta había sido “tirada por el baño”.

Ante lo anterior, en conversación con La Tercera, Jara afirmó que su cliente tampoco dijo la verdad al señalar que no tenía los respaldos, primero, y que destruyó la tarjeta de memoria porque contenía imágenes privadas.

Las declaraciones del abogado se conocen a sólo días de que se filtrara un video en que el ex sargento Carlos Alarcón, quien está formalizado como el autor del disparo que impactó en la cabeza de Catrillanca, aseguraba que le pidieron mentir en el marco de la investigación.

El viernes pasado, durante la audiencia de formalización de los cuatro uniformados que participaron del operativo, se conoció que nunca hubo un enfrentamiento, y que Raúl Ávila y Carlos Alarcón emitieron disparos sin que hubiera una acción que lo justificara: ni Catrillanca ni el adolescente M.P.C. estaban armados, pero recibieron disparos por la espalda de parte de los funcionarios en varias ocasiones.

Además, hace pocos días, el abogado Alexander Schneider –que originalmente representó a los cuatro uniformados que participaron del operativo– renunció a hacerse cargo de la defensa, y fue por eso que en su lugar llegó Javier Jara, quien además, es el abogado del mayor Patricio Marín, ex líder de la Unidad de Inteligencia Operativa Especial de La Araucanía, y quien se encuentra en prisión preventiva por el caso Huracán.