Son días de tensión para los chilenos Felipe Osiadacz y Fernando Candia, los condenados por la muerte de Yusani Bin Ishak, una mujer trans en Malasia, y detenidos desde agosto del 2o17.

Primero, fueron informados hace unos días que pese a cumplir la condena, no podrán salir del país  hasta recuperar sus pasaportes y documentos legales, luego fueron trasladados a una cárcel especial para inmigrantes ilegales, y hoy miércoles fueron dejados en libertad y pudieron abandonar el centro de detención Semenyih.

Ambos chilenos recuperaron su libertad luego de que finalizaran los trámites respectivos para regularizar su situación migratoria, según apunta Canal 13.

Sin embargo, ninguno de los dos podrá salir de territorio malayo, ya que deben esperar que termine el proceso de apelación presentado por la fiscalía local, es por esto que los pasaportes están en manos del juez a cargo del caso, como medida cautelar para evitar una fuga.

Esta etapa puede tardar entre ocho meses y un año, y será evaluada por tres jueces que, pese a que la calificación del delito como homicidio culposo no puede ser modificada, podrán ratificar la sentencia de dos años o aumentarla a un máximo de diez.

Osiadacz y Candia fueron condenados el 15 de noviembre a dos años de cárcel efectiva luego de declararse culpables. Pena a la que se le descontaron los 15 meses que cumplieron de prisión preventiva y además se les redujo en ocho meses la condena por buena conducta.