Pese a que dos de los cinco jueces consideraron que la pena debía aumentar porque el delito era más grave, el Tribunal Superior de Navarra confirmó este miércoles la sentencia a nueve años de prisión para los cinco hombres de La Manada por abuso sexual.

El tribunal, de esta manera, confirma la cuestionada decisión de estimar que no hubo violencia en los hechos, ya que consideraron que era muy difícil establecer si hubo intimidación al no identificar uso de la fuerza o amenazas hacia la víctima de 18 años en el portal de un edificio de Pamplona durante la fiesta de los Sanfermines en julio de 2016.

Esta decisión de que se dio a conocer el año pasado fue muy criticada, ya que los hombres grabaron el hecho y se ve como la rodean, hostigan, violentan y la obligan a tener relaciones sexuales sin su consentimiento.

Es por esto, que dos de los cinco jueces, todos hombres, emitieron una opinión diferente, ya que señalaron que se trató de “un acto de intimidación y coacción creado por todos ellos, tendiendo una encerrona a la víctima, teniendo en cuenta la prácticamente nula posibilidad de ésta de huir y/o escapar“.

Es por esto que para ellos el delito de abuso sexual no era suficiente, y creen que se trató de una agresión sexual agravada, es decir una violación en vista de los actos “degradantes” que infligieron a la víctima y el hecho de que la dejaron “medio desnuda” y uno de los jóvenes le sacó las tarjetas de memoria al celular.

Siguiendo esta línea, los 5 integrantes debían haber sido condenados a más de catorce años de cárcel, de todas maneras una pena menor respecto de la que pedían los fiscales que esperaban una pena de 22 años y 10 meses.

Los cinco jueces del Tribunal Superior de Navarra decidieron asimismo que el hecho de que los acusados hayan grabado sus actos violó la privacidad de la víctima, ordenando a la corte de primera instancia emitir otra sentencia por ese delito.

Cabe recordar que en 2017, cuando se dio a conocer la primera sentencia, se generó una ola de manifestaciones en España, donde el movimiento feminista ha cobrado especial fuerza en los últimos años. Y el ánimo empeoró cuando se decidió que los condenados quedaran en libertad provisional, lo que desató nuevas protestas.