Los acuerdos que los países suscribieron en 2015 durante los Acuerdos De París podrían salvar la vida de millones de personas cada año. Esa es una de las consecuencias que presentó esta mañana la Organización Mundial de Salud en la Conferencia Mundial del Cambio Climático que se desarrolla en Katowice, Polonia.

El encuentro, conocido como COP 24, tiene el desafío de sacar adelante un documento guía que permita la puesta en práctica de los Acuerdos de París, suscritos durante la COP 21. El desafío, según aseguraron desde Naciones Unidas, es mayor ahora, porque solo en estos tres años la temperatura global ha aumentado y los efectos del cambio climático son cada vez más visibles y afectan a más gente.

Te puede interesar: “No podemos fracasar en Katowice”: Tres claves de la conferencia que definirá el futuro de las políticas por el cambio climático

El estudio de la OMS lanzado hoy da cuenta de porqué es necesario integrar el tema de salud a las acciones por el cambio climático. La exposición a aire contaminado, según la organización, causa alrededor de siete millones de muertes al año y un gasto de más 5 trillones de dólares al año. Se estima además que los impactos en la salud de los ciudadanos de los 15 países que lideran las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero cuesta más del 4% de su PIB.

“Los Acuerdos de París son potencialmente son potencialmente los acuerdos de salud más importantes del siglo”, aseguró esta mañana Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. “La evidencia es clara: El cambio climático está teniendo un serio impacto en la salud de las vidas humanas. Amenaza elementos básicos que todos necesitamos como buena salud, aire limpio, el agua, la comida. No nos podemos permitir seguir retrasando las acciones”, agregó.

La actividad humana que hoy más contribuye al calentamiento global -desestabilizando la temperatura y vida en el planeta- es la explotación de energías fósiles como el carbón, petróleo y gas natural. Ambas contribuyen tanto a la emisión de gases de efecto invernadero como a la contaminación del aire.

“El verdadero costo del cambio climático lo sentimos en nuestros hospitales y en nuestros pulmones. La carga sobre la salud que provocan las fuentes de energía contaminantes es tan algo, que transitar a un sistema más limpio y alternativas sustentables de energía, transporte y alimentación se paga por sí mismo”, aseguró la doctora María Neira, directora de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales sobre la Salud, en la OMS.

La organización concluye que la transición a fuentes de energía bajas en carbono no solo mejorará la calidad del aire, sino que traerá beneficios inmediatos en la salud de la población.

El informe presentado esta mañana entrega también una serie de recomendaciones a los gobiernos en cómo maximizar los beneficios que trae para la salud el combate contra el cambio climático. Un foco especial que decidió el organismo es ayudar a los países de Centro América, los más afectados en los últimos años de las consecuencias del cambio climático y, a la vez, de los que menos contribuyen con gases efecto invernadero.

Puedes leer el informe completo de la Organización Mundial de la Salud acá:

COP24 Special Report Final 1 by on Scribd