Hacía un año y medio se venía preparando el equipo de Macri para poder dejar una buena impresión y asegurar la vida de los más poderosos en su territorio. Importantes donaciones llegaron de la mano de esta cumbre como la tecnología anti drones israelí y el entrenamiento de agentes en Tel Aviv; autos blindados y escáneres anti-explosivos chinos; apoyo en ciber-defensa y comunicaciones por parte de Estados Unidos. La lista de países y aportes implica tecnología, capacitación e información clasificada.

Así como el G20 ha encontrado oposición en sus versiones anteriores, este 2018 generó respuestas desde diversas agrupaciones políticas, movimientos sociales, mundo académico y redes con visión de género. Ante estos representantes del 85% del PIB mundial y del FMI, diversos sectores nacionales e internacionales se pronunciaron y reunieron para plantear alternativas, reivindicar luchas y mostrase abiertamente en oposición a la dirección política, económica y social del gobierno de Mauricio Macri.

Actos importantes convocaron de forma masiva el descontento social, como la convocatoria en el Atlanta, desarrollada el martes 27 de noviembre de 2018, donde llegaron movimientos populares como Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y el Movimiento Evita, entre muchos otros. El estadio estaba lleno.

Foto: Acto Atlanta

En la víspera del G20 la Plaza Congreso fue el escenario de “La Cumbre de los Pueblos”, grupos migrantes, sindicales y el foro feminista latinoamericano se hicieron presentes para dialogar y exponer sus posturas.

Flora Partenio, Doctora en Ciencias Sociales de la UBA, integrante del Comité Ejecutivo de Mujeres por un Desarrollo Alternativo para una Nueva Era –DAWN- afirma: “Sabemos que estamos en una vuelta al fondo y las feministas tenemos mucho que decir frente a este nuevo acuerdo. El G20 trae costos para los países que deciden ser anfitrión, en Argentina esto es un gran costo. También es muy importante revisar el presupuesto del gobierno argentino para la organización de esta cumbre de líderes. Un dato importante es que la logística de organización en el G20 utiliza un monto de dinero equivalente a lo que el gobierno recortó a las universidades públicas de Argentina. Es importante también decir que durante el G20 nos encontramos en una ciudad militarizada, donde hay controles sobre entradas y salidas, se cerraron los puertos. Esa militarización implica también que ese armamento y dispositivos de seguridad eran para usarse en la cumbre, pero van a quedar en el país”.

El W20, la red transnacional de mujeres del G20, dieron recomendaciones a los líderes que presiden el G20 y los 4 ejes que ellas plantean son: la inclusión laboral, la inclusión financiera, la inclusión digital y el desarrollo de las mujeres rurales.

Para Flora Partenio y el foro feminista argentino esta agenda no las representa, para ellas hablan de una inclusión laboral desde un empoderamiento económico que no es real. Partenio es enfática: “la salida que proponen es que tomemos microcréditos, que nos endeudemos y que nos podamos convertir en emprendedoras. La salida del emprendedurismo no permite una autonomía económica o social. Esta propuesta está en las antípodas de lo que conocemos como economía social, como autogestión, como experiencias cooperativas donde las mujeres están en el centro”.

 

Foto: Plaza del Congreso.

El anti G20 fue mucho más que una marcha, fueron días de encuentros, charlas, asambleas, foros; además de conglomeraciones por las calles de la capital. Para la marcha oficial “No al G20, fuera FMI”, se agruparon diversos colectivos en la 9 de Julio y San Juan.  Hasta el punto de encuentro llegaron miles de personas, muchas menos de las que se esperaba, menos que las concentradas en el anti G20 de Hamburgo. Personajes como Nora Morales de Cortiñas, cofundadora de las Madres de la Plaza de Mayo, llegaron para marchar sacando aplausos espontáneos por parte de los asistentes (Imagen de Nora).

Cuando comenzó el avance y se arribó cerca del Obelisco se hizo más evidente la fuerte presencia militar. Las calles laterales se cerraron con vallas y gendarmería, algo inusual en las últimas marchas según asistentes. El recorrido oficial estaba resguardado y desde las primeras horas de ese día se funcionó en un plan de prevención que llevó a detener 17 personas sin antecedentes. Desde radios handy a martillos resultaron confiscados al poco andar.

El ambiente era de tensión para líderes y encargados, no así para el resto de los asistentes que vivieron una marcha tranquila y de rápido final. El despliegue de los congregados fue ordenado y obediente, con cabecillas y seguridad en cada uno de los grupos asistentes para resguardar el trayecto y evitar focos de violencia. Algunos optaron por acordonarse y moverse como cardumen.

El día antes de la marcha se informaba que la Ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, daba autorización de usar balas, mientras quedaba atrás el recuerdo de la reciente renuncia del titular de la Seguridad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo, ante el intento frustrado de hacer jugar a los equipos más importantes de Argentina. Más allá de los anuncios en los medios, el 26 de noviembre el Poder Ejecutivo argentino, lanzaba un nuevo reglamento general para el empleo de armas de fuego por parte de los miembros de las fuerzas federales de seguridad. Su nombre en las redes fue el “Protocolo Gatillo Fácil”.

Ignacio Levy, periodista, militante y redactor del medio popular La Garganta Poderosa, afirma: “El G20 no viene a traer la represión a las calles de Argentina, porque en las calles, comunidades y barriadas argentinas está instalada y recrudeciéndose desde el preciso momento en que este gobierno asumió y cada vez con mayor crudeza y beligerancia, cada vez con mayor impunidad.

Justo cuando las cámaras apuntan al avión de Trump, nos cuentan que Santiago Maldonado, en otro operativo ilegal de la gendarmería, simplemente se murió ahogado y estuvo perdido, sin ningún responsable. El G20 es una farsa para darle maquillaje democrático a resoluciones imperiales y a una disputa de un puñado de poderosos”.

Foto: Marcha oficial.

Argentinos y argentinas que hoy viven con una inflación no vista en el país desde la década de los 90s, junto el encarecimiento de servicios básicos por el retiro de la subvención estatal, los deja en un cotidiano conflicto. Los recortes en educación, salud y el cierre de plazas laborales del sector público y privado afectan directamente a la población y su calidad de vida. 100 mil puestos de trabajo se cerraron en el sector fabril y zonas como Moreno están desescolarizadas por falta de infraestructura adecuada.

La marcha termina, Nora da las palabras de cierre, Ignacio Levy la acompaña y observa. La multitud aplaude y los grupos se dispersan, -es la recomendación-. El grupo callejero se disuelve y el canal oficial del G20 ya transmite en vivo desde el Teatro Colón. Se ve a los líderes desfilando por la alfombra roja. El espectáculo preparado especialmente para la fecha, Argentum, saca gritos de ovación y lágrimas de Mauricio Macri, quien logra detener el descenso de su imagen política y económica antes sus compatriotas. Tras varias semanas de caída, logró repuntar, dejando claro su deseo de ser opción presidencial 2019.