En enero próximo, la comediante argentina Malena Pichot se presentará en el Teatro Nescafé de las Artes con “Persona”, un espectáculo que la reúne junto a sus amigas Ana Carolina, Charo López y Vanessa Strauch.

Será el tercer show de Pichot en la capital, luego de arribar en marzo a Netflix junto a su show “Estupidez compleja”. En entrevista con The Clinic, la actriz habló de feminismo, humor y la presentación que prepara para el público chileno.

“No me parece que este haya sido un año particularmente duro para las mujeres. Creo que siempre es duro para las mujeres. Muy por el contrario, están pasando cosas en el país que tienen que ver justamente con cambios para las mujeres. No creo que haya sido particularmente duro, porque las mujeres se están organizando mucho más que antes. La palabra aborto, por ejemplo, que antes era muy un tabú en Argentina y que era imposible que alguien dijera “aborto” en la tele, ahora eso cambió de un día para otro. En ese sentido para mí es muy positivo todo lo que pasó este año. En cuanto al humor, se hace siempre, es la única manera de sobrevivir”, opinó.

A juicio de Pichot, el humor tiene a la rabia como motor: “Estoy convencida de que el humor sale desde el enojo y si los comediantes no están enojados, no sé de qué están hablando. Obviamente para mí la comedia sale desde ese lugar: de tratar de dar vuelta cosas horribles”, explica.

La comediante detalló que el objetivo de sus rutinas va más allá de la idea de hacer reír y que busca que las personas se incomoden con sus rutinas. “Lo busco y me sale también, es lo que me gusta a mí cuando veo stand up, que digan cosas que el cerebro me haga como un QUÉ, viste, que me hagan ir a lugares que no había ido con la reflexión. Eso es lo que me gusta a mí, entonces también trato de hacerlo. Pero también, como te decía antes, el enojo también es importante. Si trabajás desde ahí se hace más fácil, desde el enojo y desde lo que te indigna. Y lo que enoja y lo que indigna son cosas que la gente no quiere pensar tampoco. Pero sí, a todas nos gusta eso, a todas nos gusta decir algo medio incómodo y que esté al borde”, sostuvo.

En la entrevista, la actriz añadió que “ahora hay un montón de personas haciendo humor con las cuestiones de género y la mayoría de esas personas no tiene idea qué es lo que está diciendo, no entiende el tema y por mucho que quieras no puedes hacer un buen chiste. Entonces no me preocupa desde ese lugar, no me genera inseguridades en mi forma de hacer humor, sino que me genera una rabia con esa gente por su oportunismo, por su hipocresía, porque nos vienen viendo a nosotras hacer humor sobre esto hace años y nunca dijeron una palabra, y ahora que está de moda se ponen a hablar de esto. Ahí lo ves. Pero bueno, sucede, qué vas a hacer”.

Pichot también analizó el tema de los límites del humor y la importancia sobre dónde ubicarse a la hora de hacer reír: “Tenés que reirte del poderoso, mientras no te rías de la víctima, está todo bien. O sea es obviamente, de quién te vas a burlar. Si te reís del poderoso, si te reís del violador, nunca vas a fallar en el chiste. Si te reíste de la víctima, fallaste en el chiste. Entonces se puede hacer humor sobre todo, incluso eso. Hay un chiste de Margaret Cho que es espectacular, en donde cuenta ella que está contándole a su mamá que fue violada por un familiar y que la mamá le responde, “no te hagas la especial, porque también violó a tu tía”. Y ahí te estás riendo de la mamá que es la representación de toda la sociedad que piensa esas pelotudeces, no te estás riendo de Margaret Cho que fue violada. La pregunta es si te vas a reír del opresor o del oprimido”.

Por último, la actriz señaló lo que piensa sobre el rol de los hombres en el debate feminista: “Los hombres tienen que cerrar la puta boca y no tienen que decir nada y correrse. Eso es lo que tienen que hacer. Es muy simple, no tienen que hacer nada más que correrse, escuchar. Pero bueno, lo más difícil para un hombre es callarse la puta boca, entonces está complejo”, cerró.